Consultorio de Familia

Consultorio de Familia

Pregunta de la lectora: La relación con mi madre no es buena desde la adolescencia. Todo cambió a raíz de que no enfrentó a mi papá cuando le dije que me abusó sexualmente. Reconozco que la quiero, pero lo ocurrido me golpea emocionalmente. Por su edad, entiendo que necesita más atención y cercanía mía, pero siempre termino irritada. ¿Se puede remediar la situación?

Respuesta de la terapeuta: Creo que enmendar la situación dependerá de tres puntos relevantes: 1) de su resiliencia, 2) de la capacidad de diálogo entre los tres, o por lo menos, de usted y su madre, si su padre no acepta, 3) de las destrezas que puede desarrollar para mantener la relación con su madre, al margen de la conducta de su padre.
Planteo estos tres escenarios en vista de que en los vínculos establecidos en la familia, independientemente de que sean conflictivos o no, la fuerza emocional se mueve entre la cercanía y la distancia.

Estas dos fuerzas son esenciales para conocer el grado de implicación emocional, lo cual no quiere decir que si usted se aleja no estará involucrada; todo lo contrario, distanciarse es perder el contacto físico, pero no emocional. Reflexione sobre su postura.

Si decide distanciarse físicamente sin expresar sus consideraciones al respecto, plantéese si al menos podrá ser consciente de que su decisión no le generará sufrimiento porque no encaró la situación.

La importancia de retomar el tema con ellos ahora le permitirá planear el encuentro y decidir qué comunicará, cuál es la intencionalidad, cómo se conducirá frente a ellos, cuáles son sus expectativas y qué haría si las respuestas de ambos no son las que usted esperaba.
Las parejas tienen sus patrones adaptativos que perpetúan la disfuncionalidad o el conflicto, evaden enfrentarlos y superarlos, y de esa forma, los redirigen hacia los hijos inconscientemente.

Esto aumenta el riesgo de que estos presenten enfermedades físicas o emocionales, dado el incremento del estrés familiar.

También, le recomiendo conversar con su madre dada la preocupación y el compromiso que siente hacia ella. Así los hijos pueden aclarar y reconstruir la relación sin que implique un sobre involucramiento emocional paralizante, ya que usted debe continuar con su vida.
Si cree que no puede hacerlo sola y requiere de una supervisión, consulte con un profesional de la salud mental especializado en terapia familiar que le permita considerar estos y otros puntos para lograr su propósito.