CONSULTORIO DE FAMILIA. No sentir bien con su cuerpo

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora: Reconozco que no me siento bien con mi cuerpo, peso y apariencia. Trato de no fijarme mucho, pero cada vez que me pongo una ropa me siento muy triste, frustrada y juro no comer pero, una vez me da hambre como comida chatarra. Me siento muy bien comiéndola. Lo hago varias veces al día. Me molesta que todo el mundo me diga que estoy gorda. No tengo fuerza de voluntad y soy impulsiva comiendo. ¿Qué me recomienda?

Respuesta de la terapeuta: Antes de iniciar cualquier tratamiento de adelgazamiento o de transformación de su cuerpo, le recomiendo hacer un proceso psicológico en el cual usted puede reflexionar y hacerse algunas preguntas que puedan dar respuestas a sus hábitos alimenticios asociados a estados emocionales.

Las emociones podrían estarla induciendo a ingerir alimentos impulsivamente. Reaprender a comer requiere de un acto de voluntad superior que le contenga el impulso de tomar en sus manos los alimentos que no le beneficien. La inmediatez de las comidas rápidas u otro tipo de comida chatarra tienen buen éxito por la falta de contención de las personas que presentan esta dificultad.

Le sugiero hacer un cuadro en el que usted pueda registrar qué pasa antes de comer, el sentimiento asociado a ese impulso. ¿Identifica a alguna persona mientras siente el impulso? ¿Cuál emoción subyace en el impulso?. Describa las conductas que se van desarrollando entre el estímulo que le generó el impulso de buscar qué comer y el sentimiento después de la ingesta.

Es de suma importancia identificar las emociones, veamos algunas: ansiedad, depresión, impotencia, ira y culpa, entre otras. Las emociones experimentadas pueden pasar desapercibidas. Comer puede ser una forma de encerrar la ansiedad. Pero la gran pregunta es ¿Qué situación o persona usted identifica como disparadora de la ansiedad? Una vez identificada, tendrá que encarar la situación y darle solución. Notará que en la medida que resuelva las situaciones pendientes, las que no ha podido o teme enfrentar, irá cambiando su hábito.

Note el ciclo: situación disparadora de la emoción, cómo trata de satisfacer o no su impulso de ingerir alimentos y las sensaciones después de haber comido.

Es de mucho valor reconocer su patrón o ciclo emocional y conductual asociado a la conducta de comer. Una vez conocido, podrá gestionar su control.