CONSULTORIO DE FAMILIA. ¿Por qué un hombre constantemente dice que no necesita una mujer?

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora: Me gustaría saber, ¿por qué un hombre constantemente dice que no necesita una mujer?

Respuesta de la terapeuta: Quizás no se trate de necesidad, si no de dificultad para crear vínculos estables y duraderos. Las relaciones se caracterizan por ser efímeras. Estas personas suelen expresarlo: “No puedo tener una pareja por mucho tiempo”. Cambian rápidamente de parejas. Incluso, he escuchado a algunos decir: “Una vez la tengo, pierdo el interés”. Así pasan de pareja en pareja.
Algunos se desconectan empáticamente, no se detienen a pensar sobre el impacto emocional que tiene sobre las parejas. Se focalizan en sus sensaciones, son personas egocéntricas. Es lo que quieren, lo que les conviene, lo que sienten y hasta cuando les sirven.

Prefieren estar solos que en una relación estable. Hacen uso instrumental de las mujeres. No les importa lo que sienten sus parejas. Les hacen creer que las aman y las hacen sentir reinas y, luego, las dejan repentinamente sin explicaciones. Se distancian con una frialdad espeluznante, sin justificaciones razonables.

Estas personas son capaces, incluso, de involucrarse con los familiares de las parejas, como parte de las estrategias de conquista, pero no existe una real vinculación. Estas personas cuando deciden distanciarse, lo hacen dramáticamente, sin considerar los vínculos iniciados.

Al inicio de cada relación se destacan por la intensidad de la pasión Son seductores, amables y absorbentes, quieren estar todo el tiempo junto a ellas, saber qué hacen a cada momento, les hacen creer que son especiales y únicas. La cercanía encantadora se convierte posteriormente en la distancia desgarradora y el abandono repentino, dejándolas confusas y en shock.

El abandono repentino no deja en las mujeres posibilidad de reconciliación. Quieren mantener la amistad, como si no hubiese pasado nada.

Es preferible que este tipo de personas permanezcan solas, y no que provoquen daños emocionales a cuantas mujeres eligen para conquistar. Es un comportamiento perverso.

Este es un patrón de vinculación afectiva que se caracteriza, primero, por elegir la víctima. El hombre busca una mujer vulnerable, la seduce y la conquista. La disfruta temporalmente y el día menos pensado la elimina de su vida.

Mientras esta persona no haga conciencia y reflexione sobre su comportamiento y conozca su forma de vincularse, seguirá manteniendo relaciones efímeras y superficiales. Disfrutará del momento sin tomar en cuenta la estabilidad y el bienestar que le proporcionaría una pareja.