Consultorio de Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora:

Se nos habla de la autoestima por distintos medios, parecería que no hay nada más importante. ¿Podría escribir sobre ella y darnos algunas recomendaciones?

Respuesta de la terapeuta:

La autoestima es un constructo que se ha desarrollado para identificar nuestra autovaloración y nuestro autoconcepto.
Rosenberg (1995) considera que la autoestima es un conjunto de pensamientos y sentimientos individuales sobre el sí mismo y la visión integral positiva o negativa de este.
La autoestima evoluciona, no es estática. No es lo mismo la autoestima de un infante que la de un adolescente, una persona adulta u otra en proceso de envejecimiento.
Factores sociales, familiares e individuales forman parte del autoconcepto y autovaloración. Incluso, se habla de la autoestima familiar o la autoestima de una nación. También tenemos que considerar que poseemos una autoestima que responde al imaginario colectivo como hombres o mujeres.
Los eventos sucedidos y la proyección positiva o negativa que hacen los padres hacia sus hijos impactan en la autoestima.
¿Qué se puede hacer para conocer, evaluar, reflexionar y cambiar acerca de la autoestima?, veamos:
Primero, escriba y revise su autoconcepto y autovaloración.
Segundo, pregúntese cómo considera su autoestima de mujer, independientemente de sus características biológicas, qué le enseñaron la cultura, la familia y sus creencias religiosas.
Tercero, use este esquema cognitivo: Autoconcepto-pensamientos-sentimientos. Quizás esto le permita darse cuenta de que sus pensamientos son resultados del proceso de socialización familiar o cultural, de que no responden a su propia convicción de aprendizaje, sino a un modelo transmitido.
Cuarto, cambiar términos descalificantes, con cargas emocionales negativas e introducir una ponderación que le haga sentir una persona valiosa.
Estas son algunas ideas que podrían contribuir a una autopercepción más noble. Perdónese, evite juzgarse, supere la autocrítica peyorativa y elimine el autocastigo.
La autoestima deficiente puede ser la base para construir una autoestima alta fortalecida.
La autoestima considera la autoestima como un componente del autoconcepto y la ve como un conjunto de pensamientos y sentimientos individuales sobre uno mismo y su importancia, esto es, una valoración global positiva o negativa sobre uno mismo.