CONSULTORIO DE FAMILIA. Terapia es psicoeducativa

Soraya Lara de Mármol

Pregunta del lector: Vi publicado en este periódico el nuevo programa que abrirá la institución que usted preside. Dice que es para hombres violentos y maltratadores y que la terapia es psicoeducativa. ¿Por qué es psicoeducativa? ¿Cree que los hombres asistan? ¿Tendrán miedo a ser denunciados?

Respuesta de la terapeuta: Es importante decir que puede resultar difícil que un hombre con conductas abusivas o violentas se identifique, porque justifican y llegan a creer que se comportan así porque la mujer lo provoca o es culpable de sus reacciones.

Si él no se percibe así, es muy probable que no asista a la consulta. Entiende que no hay nada que cambiar. Además, no se percibe con conductas maltratantes y/o violentas. No calificaría para el programa porque si entiende que no hay problema ni nada que cambiar, nada se podrá hacer.

Es psicoeducativa, porque el programa comprende aspectos de intervención psicológica, iniciando por una evaluación psicológica para fines diagnósticos, conocer sus rasgos de personalidad, tipo de apego, patrón de relaciones familiares, eventos traumáticos, entre otros.

La parte educativa se centra en que la persona conozca y comprenda cómo responde a los estereotipos culturales que estimulan estas conductas. Hay sesiones que se concentran en ejercicios de tipo cognitivos que permiten al hombre darse cuenta de cómo reacciona automáticamente. Se evalúan los disparadores emocionales o de tipo cultural que provocan las conductas violentas o de maltrato.

La finalidad es que pueda darse cuenta de cómo haciendo conciencia y tomando control de sus emociones e interpretaciones puede modificar su conducta.

Se aborda el tema del poder y control para que dé cuenta cómo afectan la relación con su pareja.

A partir de la evaluación aplicada, el proceso se lleva a cabo tomando en cuenta los resultados. Incluso, si se detecta alguna psicopatología se remite a psiquiatría para una evaluación y medicar si es necesario.

El programa no contempla denunciar al hombre que solicite nuestros servicios. Nos concentramos en reorientar su conducta si él lo acepta.

El programa es voluntario, no obligamos a terminar el proceso. Esperamos que quien solicite nuestro servicio se comprometa consigo mismo, con su pareja y sus hijos en la modificación de aquellas conductas que lesionan física y emocionalmente a la pareja.