CONSULTORIO DE NUTRICIÓN

CONSULTORIO DE NUTRICIÓN

Jimmy Barranco Ventura

P: ¿Por qué no debemos tomar suplementos vitamínicos sin prescripción médica?

R: En varias ocasiones ya hemos señalado que la mejor píldora de suplementos nutricionales (vitaminas y nutrimentos inorgánicos -mal llamados “minerales”- pues no proceden de ninguna mina) es una dieta saludable, completa, variada y equilibrada; rica en frutas, verduras, granos integrales, lácteos descremados y cárnicos, en especial pescados grasos (al menos 2-3 veces por semana). Fuera de los grupos en riesgo de padecer carencias vitamínicas -niños pequeños, ancianos, mujeres embarazadas, vegetarianos o personas con alimentación deficiente- las vitaminas sintéticas no tienen efecto alguno. ¿Cuál es la realidad?

1- No previenen las enfermedades cardiovasculares ni el cáncer. No hay evidencias de que los suplementos de vitaminas o “minerales” tengan un efecto en la prevención de los eventos cardiovasculares, cáncer o de la mortalidad en población sana (Agency for Healthcare Research and Quality, 2013).

2- No mejoran la memoria ni la capacidad para pensar. La Universidad de Harvard llevó a cabo un estudio en el 2013 con 5,000 personas mayores de 60 años del que concluyó que no había diferencias cognitivas entre los individuos que tomaron vitaminas durante la duración del estudio y los que ingirieron un placebo.

3- Los suplementos de vitaminas liposolubles (A, D, E y K) si se consumen en exceso pueden acumularse en el organismo y causar toxicidad; lo cual no ocurre cuando se obtienen de los alimentos. Los betacarotenos sintéticos aumentan en un 20% el riesgo de cáncer de pulmón en fumadores; y la vitamina E sintética aumenta el riesgo de cáncer de próstata (Estudio SELECT, 2011). La hipervitaminosis A causa visión borrosa, pérdida de peso, falta de apetito y osteoporosis, sobre todo en mujeres menopáusicas; y el exceso de vitamina D aumenta los niveles sanguíneos de calcio, eleva la presión arterial y calcifica las paredes arteriales, el riñón y los pulmones.

4- El exceso de vitamina C aumenta el riesgo de cálculos renales de oxalatos, al interferir con la acción protectora del citrato contra la formación de cálculos.

5- El exceso de vitamina B12 puede causar cuadros de urticaria, así como complicaciones digestivas, dolores de cabeza y otros síntomas como la trombosis vascular periférica e incluso, muerte súbita. En conclusión, los suplementos vitamínicos no son tan inocuos como parecen. ¡Cuida tu salud!