CONSULTORIO DE NUTRICIÓN

CONSULTORIO DE NUTRICIÓN

Jimmy Barranco Ventura

P: ¿Cuáles son las principales verdades y falacias acerca del huevo?

R: El huevo es un alimento muy nutritivo y económico, de consumo universal ya que forma parte de la alimentación habitual en las diferentes culturas, sin importar el nivel socioeconómico de las personas.

A pesar de sus bondades, existen creencias erróneas acerca del huevo; pero estas no han impedido que el huevo siga siendo el alimento preferido por todos los grupos etarios, desde el preescolar hasta el envejeciente, en estado de salud y en la enfermedad.
Existe la falsa creencia de que no se debe consumir más 1 huevo, 2-3 huevos por semana, bajo el argumento de que aumentaría las cifras de colesterol-LDL (“malo”) en la sangre y el riesgo cardiovascular.

1- El valor nutrimental del huevo no depende del color de la cáscara, sino del tipo de gallina que lo ponga; y su tamaño varía según la raza de la gallina, de su alimentación y de si esta ha sido criada en una granja o al aire libre.

2- Algunos deportistas consumen huevos crudos creyendo erróneamente que contienen más proteína que los huevos cocidos; pero el contenido es el mismo, 6 gramos por unidad (4 gramos en la clara y 2 gramos en la yema).

Además, el huevo hervido se digiere más rápido y sus proteínas se absorben el doble que en la forma cruda.

La clara del huevo contiene, también, vitaminas del complejo B, sobre todo niacina y ácido fólico, y otros nutrimentos como potasio, sodio y selenio; y pequeñas cantidades de magnesio, calcio y fósforo.

3- En los Estados Unidos los huevos son almacenados bajo refrigeración porque son lavados previamente para evitar la salmonelosis; pero en Europa se desaconseja esta práctica. Debe evitarse a toda costa el cambio de temperatura.

Por ese motivo, una vez fríos no hay que tener los huevos mucho tiempo a temperatura ambiente, porque los huevos “sudan”, y como son muy porosos, la humedad podría penetrar la cáscara y provocar el crecimiento de bacterias o moho.
4- Los huevos ayudan a la visión debido por su alto contenido de vitamina A y del antioxidante luteína.

5- Desayunar con huevo no engorda, sino que controla el hambre porque ayuda a estabilizar el azúcar de la sangre, a lo largo de la mañana.