CONSULTORIO DE NUTRICIÓN

Dr. JIMMY BARRANCO VENTURA

P: ¿Qué son los fitoestrógenos y cuáles son sus beneficios para la salud?

R: Los fitoestrógenos son compuestos naturales que forman parte de numerosos alimentos de origen vegetal como cereales integrales, leguminosas, hortalizas y frutas. Según la Agencia de Estándares para los Alimentos (“Food Standards Agency”), un “fitoestrógeno es cualquier planta, substancia o metabolito que induce respuestas biológicas en vertebrados y que puede imitar o modular las acciones de los estrógenos producidos por el organismo, usualmente por unirse a los receptores de estrógenos”. Se han descrito más de 4,000 fitoestrógenos, siendo las isoflavonas la familia más numerosa y estudiada. Estos compuestos se encuentran en todas las leguminosas, aunque la fuente más abundante es la semilla de soya y algunos de sus derivados como la harina, el tofu y el miso. El interés por el estudio de los fitoestrógenos surgió al compararse la dieta de los países occidentales con la de los orientales, especialmente Japón y otros países asiáticos, donde existe una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares y algunos cánceres dependientes de hormonas, tales como el de mama, endometrio (útero), colon y próstata. Además, se encontró que las mujeres asiáticas tenían menos incidencia de síntomas relacionados con el climaterio o menopausia, como los sofocos. Sin embargo, se observó que los inmigrantes japoneses en Estados Unidos, al adoptar el patrón occidental de alimentación, tenían la misma incidencia de estas enfermedades que los estadounidenses. Se ha comprobado que la dieta occidental aporta unos 5 mg de isoflavonas al día; mientras que la alimentación en los países asiáticos contiene 40-50 mg / día, y en Japón 200 mg diarios.
La genisteína y la daidzeína son las isoflavonas más importantes de la soya. Las isoflavonas de la dieta se encuentran inactivas, ya que están unidas a la glucosa, y su absorción es muy pobre. Pero las bacterias intestinales activan las isoflavonas al remover la molécula de glucosa; transformándola en una forma más absorbible a nivel intestinal. Por lo tanto, las enfermedades intestinales, los antibióticos y el exceso de fibras en la dieta, pueden interferir con la absorción intestinal de las isoflavonas.
Además de su acción estrogénica débil, se ha demostrado que los fitoestrógenos (genisteína y daidzeína) previenen la aterosclerosis, al evitar la oxidación del LDL-colesterol.