CONSULTORIO ECOLÓGICO

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Especialista en recursos naturales
Profesor, ¿Qué es la bandera azul? Hemos leído y escuchado hablar de que tal playa de tal zona del país, es bandera azul, pero no sabemos concretamente a que se refieren al abordar estos temas.

R.  Muy interesante, pues se trata de una iniciativa del sector privado que nació en Europa y se ha expandido por el mundo, dándole un reconocimiento o una categoría especial a todas aquellas playas y puertos marinos que son capaces de cumplir con ciertos parámetros de calidad ambiental, sumamente exigentes.

Particularmente yo he sido un crítico de la forma, muchas veces insensible, en que el turismo se apropia de espacios naturales, recintos ecológicos de inigualable belleza, de extensas zonas de manglares y los convierten en desiertos de varilla y cemento, dejando únicamente los atractivos que a la vista resultan atractivos, pero arruinando la biodiversidad, prestándole muy poca atención a la calidad de las aguas y demás recursos naturales. Pero las cosas cambian y a veces, para enmendar errores del pasado, se dan saltos cualitativos sumamente importantes y dignos de reconocimiento. Según tenemos entendido, la República Dominicana posee el mayor número de playas con bandera azul en la región del Caribe.

Este es un gran logro para el país, su naturaleza y, sobre todo, para la calidad del turismo que se le brinda al mundo desde este rincón del océano atlántico, donde la naturaleza hace galas de su infinita prodigalidad y riqueza biológica. Todo turista que busca calidad no duda en seleccionar un destino cuyas playas ya poseen el reconocimiento internacional conocido como “bandera azul”.

Acabamos de regresar de uno de los puntos más privilegiados de la región, la Riviera Maya – Cancún – México, y lo que más nos llamó la atención es que el eje en torno al cual se articula y se promueve el turismo, es en los esfuerzos de cada complejo turístico por mostrar la hermosura de su naturaleza, sus esfuerzos por conservar la vida silvestre original de esos espacios y el apoyo a los programas oficiales de conservación de las áreas protegidas mexicanas.

Con los signos alentadores que tenemos a la vista, después de purgar pecados ecológicos inconcebibles, en la costa oriental del país, la costa norte y en especial, los nuevos destinos que se están habilitando en la región de Barahona, costas del Paraíso y más adelante, en los dominios de la Hoya Enriquillo, nos auguran un desarrollo del turismo de calidad.