CONSULTORIO ECOLÓGICO

Eleuterio Martínez

P. Profesor, por favor aclárenos ¿ha aumentado o disminuido la cobertura boscosa del país?
R. La República Dominicana viene perdiendo sus bosques desde mediados del siglo pasado, situación que comenzó a finales de los años 40, cuando el Régimen Trujillista comenzó la explotación forestal, incrementando la exportación maderera, una actividad que con altas y bajas, se venía realizando desde los mismos tiempos coloniales, cuando en su segundo viaje, Cristóbal Colón llevó Caoba, Ébano, Espinillo y otras maderas preciosas a la Corona Española, como muestra de las riquezas más valiosas que había encontrado en las Indias Occidentales.
Aunque la Compañía de Teléfonos Dominicana obtuvo un permiso en 1934 – 37 para cortar los postes del cableado entre las principales ciudades del país, fue en 1941 cuando Trujillo conoció en detalle las riquezas forestales del país, al recibir el Estudio de los Bosques Dominicanos de manos del ingeniero puertoriqueño Carlos Chardón.
En 1947 la FAO, entre los primeros organismos de la naciente Naciones Unidas, realizó el primer estudio fotointerpretativo de la Cobertura Forestal de La Hispaniola, revelando la gran riqueza boscosa que tenía República Dominicana. A partir de 1952 el Régimen Trujillista comenzó a otorgar permisos para la instalación de aserraderos en todo el territorio nacional, comenzando con la Corporación de Electricidad, la Industria Cañera y algunas empresas brasileñas que se sumaron a la familia y allegados del gobierno; situación que creció y se expandió rápidamente hasta la caída del régimen.
La situación llegó a tales extremos que en 1967, la OEA hizo un reconocimiento de los recursos naturales de República Dominicana, dando a conocer que la cobertura boscosa del país había descendido a un 11.5%. Alarmado, el Presidente Balaguer ordena el cierre de todos los aserraderos en 1967 y al año siguiente llama a la FAO para que haga un estudio más profundo, determinando que era un 22.6% la cubierta boscosa.
En 1981 la AID dice que es un 14.1% y en 1986 la FAO nuevamente indica que apenas quedaba un 10% de los bosques dominicanos. Con el auxilio de imágenes satelitales, los técnicos de Medio Ambiente, ufanos y con cierto aire de arrogancia, repiten que la cobertura boscosa del país ha crecido hasta un 40%, lo que ha sido desmontado por estudios consistentes de la Fundación Moscoso Puello.
¡Si los ríos están muriendo, es porque el bosque sigue desapareciendo!