Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor, ¿de dónde proviene las únicas aguas seguras que alimentan actualmente y por siempre pueden abastecer al Gran Santo Domingo?

R. Las aguas seguras que llegan y siempre vendrán a la provincia Santo Domingo y la capital dominicana (Distrito Nacional), son aquellas que discurren naturalmente por la fuerza de gravedad y provienen de tres sistemas montañosos distintos: Cordillera Central, Sierra de Yamasá y Los Haitises.
Es decir, para garantizar que el Gran Santo Domingo siempre tenga agua, las autoridades competentes del Estado dominicano y en particular la CAASD, deben orientar su estrategia de aprovechamiento o de captación y administración de las aguas que se escurren por los ríos Haina, Isabela y Ozama, pues las del Nizao pertenecen a una cuenca hidrográfica ajena y ante cualquier catástrofe natural, son las únicas que se podrían perder, al ser trasvasadas por medios artificiales (trasvase).
El Ozama es el río de mayor importancia estratégica de Santo Domingo, por ser su cuenca natural, la cuarta más grande del país y única con grandes dominios fuera de la Cordillera Central, pues sus nacientes principales están en la Loma los Siete Picos (Sierra de Yamasá) y la Región Orográfica de Los Haitises.
El Haina, segundo río de importancia estratégica para las aguas seguras de Santo Domingo, proviene de las estribaciones orientales de la Cordillera Central, particularmente del sistema montañoso de La Humeadora, en cuyas fuentes hídricas se vienen instalando los acueductos y sistemas de abastecimiento de agua desde los tiempos más remotos hasta el presente (ríos Isa, Mana, Duey y Guananito, que conforman la cabecera de esta gran fuente fluvial).
De los tres sistemas montañosos más importantes de producción de agua para Santo Domingo, hay dos que cuentan con unidades de conservación en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, como son el Parque Nacional Eugenio de Jesús Marcano (Montaña La Humeadora – Río Haina) y el Parque Nacional Los Haitises (Río Ozama).
Solamente la Sierra de Yamasá – Río Isabela, no cuenta con áreas protegidas reconocidas por la Unión Internacional para la Naturaleza (UICN), por lo que el buen juicio o criterio de conservación de las aguas del Gran Santo Domingo, debe tomar en cuenta las lomas de los Siete Pico, desde Mariana Chica, pasando por El Pilón, hasta Rancho de Yagua.
La posible Presa de Madrigal, no es la panacea para el abastecimiento de agua del Gran Santo Domingo, si no, la conservación de La Humeadora, Los Siete Picos y Los Haitises.