Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor, está muy bien que nos presente las bondades del Cinturón Verde de Santo Domingo, ¿pero realmente existe ese vínculo ecológico entre el centro y la periferia, es decir, entre la capital y todos los municipios que le rodean?

R. Así es. Aunque parezca increíble, el Cinturón Verde de Santo Domingo une la capital dominicana con el municipio de los Bajos de Haina y el vínculo es el agua, pues entre ambos, solo media el río Haina, una fuente hídrica con tantas historias y leyendas coloniales como las tiene el Ozama, pues su curso forma parte el eje de la “Ruta de la Caña”, utilizada en aquellos tiempos para el transporte del producto agrícola estrella y que junto al oro, sustentaba la incipiente economía de esta Colonia con su Metrópolis (España).
La capital tiene vínculos hídricos muy estrechos con Santo Domingo Este y desde luego, es el Río Ozama, por cuyo cauce fluye más historia que agua, quien les une. De hecho, sobre sus aguas fue que don Nicolás de Ovando construyó las ideas matrices para su creación y donde todos los emisarios de la Corona Española, planificaron la conquista del Nuevo Mundo. Es decir, el Ozama fue la verdadera puerta de la entrada de la Civilización Europea (Medioevo), al continente Americano (Paleolítico).
De igual manera, la capital se une a Santo Domingo Norte a través del Río Isabela, que a su vez, también une a Santo Domingo con Los Alcarrizos, además del puente hídrico entre ambas municipalidades existente mediante los afluentes hídricos menores del Arroyo Manzano y Arroyo Guzmán, separados ambos por el parte agua de la Autopista Duarte, justo a la altura de los kilómetros 13, 14 y 15.
Pero no es que la capital se une a la periferia con hilos de agua, si no que los municipios satélites capitalinos se unen unos a otros también por fuentes hídricas, pues asentamientos humanos tan distantes como Guerra y los Alcarrizos, La Victoria y la Capital, Sabana Perdida y los mismos Alcarrizos, todas se unen por puentes de agua, donde el Isabela y el Ozama construyen los vasos comunicantes.
Y lo mismo ocurre con San Luis y Mata Mamón, que aunque no son municipios, son asentamientos humanos densamente poblados, quienes se unen entre sí y con la capital a través de los ríos Tosa, Cabón y el Cachón. Es decir, “el Cinturón Verde es agua” y aún así, nadie quiere protegerlo.