Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor,¿qué le parece el estudio de la universidad de Stanford, el cual profetiza hambrunas y sequías para los próximos 30 años?

R. Cualquiera diría que esa es noticia vieja, periódico de ayer que nadie se motiva a leer, sin embargo, y es lo más novedoso de estas predicciones catastróficas, es que las mismas aparecen en las revistas científicas de los principales centros de investigación que actualmente existen en el mundo y vienen calzadas por los más reputados investigadores.
“En los próximos 30 años en el mundo habrá hambrunas, sequías, desastres naturales, aguas contaminadas, según un trabajo liderado por investigadores de la Universidad de Stanford (EE.UU.)”, según lo publicado por la Revista Science, que recoge el estudio de los más reputados investigadores de la misma.
El informe de Science indica que “para 2050, unos 4,500 millones de personas convivirán con altos niveles de contaminación de agua y unos 5,000 millones experimentarán pérdidas en las cosechas por la falta de polinización en todo el planeta y que unos 500 millones se verán afectados por la subida del nivel del mar a causa del cambio climático”.
“Cada vez ponemos más presión sobre el planeta, a la vez necesitamos más que nunca el apoyo de la naturaleza: bosques y pantanos que limpien nuestras aguas; abejas que polinicen nuestras cosechas; hábitats costeros que nos protejan del oleaje y los vientos extremos”, explica la investigadora Rebecca Chaplin-Kramer, al frente del proyecto Capital Natural, de la Universidad de Stanford, que ha liderado este nuevo trabajo”.
Pero esta no es la profecía de algún nuevo misionero religioso que llega al mundo, para predicarnos que “todo se ha consumado” en cuanto a la maldad que le hemos hecho a la naturaleza y que ahora, a ella le toca curar sus heridas y desquitarse de tanta agresividad y desconsideración. No, ese no es el caso, sino, el análisis frío de los científicos, de quienes no salen de los laboratorios y quieren darnos las buenas nuevas que nos traen la tecnología y los avances del conocimiento de la “era digital”.
Desafortunadamente, a estas noticias no le hacemos caso, porque eso es para la humanidad y a nosotros no nos llegará. Eso se decía en Japón y vean lo que acaba de pasar con el huracán Hagibis o lo ocurrido en las Bahamas con Dorian.
¡No esperemos a que nos pase lo mismo, para poder reaccionar…!