Consultorio Ecológico

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Eleuterio Martínez

P. Profesor, ¿dónde se producen las aguas nacionales?

R. Esencialmente en la vertiente norte de la Cordillera Central (14 macro cuencas) y luego en la vertiente Sur de esta misma cadena montañosa (8 macro cuencas), quienes sostienen los principales sistemas de abastecimiento de agua para los asentamientos más grandes del país y aproximadamente el 80% de la demanda de este precioso líquido destinado a la producción de alimentos.

Es decir, hay 22 grandes cuencas en las que es preciso focalizar la atención, tanto en la estrategia para la producción, como para la infraestructura básica de administración de este recurso tan vital para el desarrollo nacional y no solo colocarlo en la parte enunciativa o justificativa de una Ley Sectorial de Aguas (pues la Ley General es la 64/00), si no en la parte dispositiva.

La ley se elabora y promulga en el presente, pero es preciso legislar para el futuro, y el mañana requiere voluntad y visión política como motor de arranque y luego de conocimiento para poder formular, calcular y establecer metas, y particularmente creo que es el punto en que estamos fallando.

Buenas intenciones las tenemos todos, pero para actuar, el insumo indispensable se llama conocimiento, pues en su ausencia no es posible evaluar el potencial del recurso para garantizar el suministro presente y proyectarlo hacia el futuro, claro, después de un diagnóstico creíble de la realidad presente.

Sin embargo, es probable que alguien piense que, conservando las 22 macro cuencas antes mencionadas, incluyendo la del Río Mao en el antiguo Parque Nacional Manolo Tavárez, de obligatoria restauración para la supervivencia de la Presa de Monción y la vida en la Línea Noroeste, se garantizarían las aguas nacionales y eso no es así.

Tan importante como las lluvias o precipitación directa en la Cordillera Central, es la pre-condensación que ocurre en la Sierra del Seibo, Los Haitises, Sierra de Yamasá y sobre todo, en la Cordillera Septentrional.

Si estas alfombras verdes, muy distantes del Yuna, Yaque del Norte, Artibonito y Yaque del Sur, ninguno de estos ríos estarían protegidos. Cuidar 10 árboles en la Septentrional, equivalen a 100 en la Central.

Si no entendemos cómo funciona el Ciclo Hidrológico, ninguna política, estrategia o “Plan Hídrico Nacional” funcionará. Nada de esto está en la actual “Ley de Aguas” que avanza en el Congreso Nacional, porque unos genios de ultramar cambiaron todo para hacer una norma de aprovechamiento de agua, no para producirla.