CONSULTORIO ECOLÓGICO

Especialista en recursos naturales
P. Ahora que la Secretaría de Medio Ambiente se está apegando a sus principios constitucionales establecidos en la Ley Ambiental, ¿qué pasó con las tortuguitas carey que nacieron en Macao, se las dejaron al Consorcio Rocco Ki o las liberaron?

 R. Interesante el planteamiento desde todos los ángulos que se mire este caso, pero las tortuguitas tuvieron que dejarse que fueran al mar, pues no hay mejor incubadora que las cálidas y someras aguas tropicales para garantizarles la supervivencia, ya que la mamá pone los huevos y deja encargada a la abuela, a la Madre Naturaleza para que le brinde los cuidados postnatales, por así decirlo. Las playas de Macao y todo el litoral arenoso de la costa oriental del país, siempre ha sido una gran maternidad de tortugas y en particular de la Carey. Cuando vemos a la niña Yolanda de León (la bióloga que participó en el salvamento), jugando al mimo y cuidado de las tortuguitas, no nos queda otra opción que pensar un una mamá Idelisa Bonnelly cantando con sus ballenas jorobadas.

Esta no es una novela, sino casos de la vida real que la sociedad dominicana debe conocer y alentar. Muchos dominicanos desconocen que donde nacieron las tortugas en Macao, es un área protegida que ha sido vulnerada en honor a la sacrosanta inversión extranjera. Tanto la Academia de Ciencias de la República Dominicana como la Universidad Autónoma de Santo Domingo, en documentos que deben reposar en la Subsecretaría de Gestión Ambiental, denunciaron los impactos negativos que tendrían las construcciones hoteleras y el campo de golf que se pretendía instalar en el Morro, los manglares y las dunas de la Vía Panorámica Costa Azul.

Para los que llevan apuntes, los milagros de Donald Trump de recoger 300 millones de dólares un día vendiendo los farallones que bordean a Cap Cana, fueron precedidos por los 100 millones obtenidos en igual tiempo por el proyecto promovido por Kevin Egan y el consorcio Rocco ki en Macao. Allí no solo están en juego las tortuguitas, los manglares, los paisajes inigualables de la Vía Panorámica, ni el espíritu de la Ley 64-00; sino la memoria y la cultura pretaína, cuya principal plaza ceremonial y manifestaciones cerámicas agroalfareras, tan valiosas como la Chicoide, conocida como la más célebre de nuestro triste pasado indígena o postcolombino. ¿Necesitamos desarrollo? Claro que sí, pero no a todo costo.