Conversación autista con Mundell

Robert Mundell es un economista famoso por su modelo de una economía pequeña y abierta que le mereció el Premio Nobel en 1999. En esencia, su teoría plantea que el resultado de la balanza de pagos se debe a desequilibrios monetarios, pero que la economía de mercado funciona de tal modo que, por mecanismos automáticos, estos desequilibrios se autocorrigen.

Supuestamente, por un lado, hay una demanda de dinero que depende del ingreso real y la tasa de interés, y por otro, hay una oferta de dinero que está determinada por dos componentes: uno interno, como el crédito bancario, y otro externo, que son los cambios en las reservas internacionales. Se parte de una posición de equilibrio, en que los balances monetarios deseados son igual a la oferta monetaria, el ingreso real está en su nivel natural y la tasa de interés está fijada a su nivel internacional.

Si ahora el Banco Central opta por una política monetaria expansiva y el crédito interno crece mucho, se produciría un exceso de balances monetarios. Frente al desequilibrio en el mercado monetario, los agentes saldrían del exceso de dinero comprando bienes importados y divisas, lo cual provocaría un déficit de la balanza de pagos.

Si el BC sigue una política de tipo de cambio fijo, defenderá el valor de la moneda vendiendo reservas en el mercado cambiario, lo cual provocará una reducción en la oferta monetaria hasta compensar el incremento inicial y eliminar el déficit de balanza de pagos. El BC pierde el control sobre la oferta monetaria y la política monetaria pierde efectividad.

En caso de seguir una política de tipo de cambio flexible, las reservas no cambiarán y la moneda se devaluará, elevando la inflación interna. Esto provocará una reducción de los balances monetarios reales hasta corregir los desequilibrios en los mercados monetarios y de divisas. En este caso, el BC, no las relaciones internacionales, tendría control sobre la oferta monetaria.

En el 2002 tuve la oportunidad de conversar con Mundell y le expresé mi opinión sobre su modelo. Para mí la idea de exceso de demanda de dinero carece de sentido.

 En una economía monetaria con crédito bancario, los hogares y las empresas se endeudan con los bancos y éstos, en su conjunto, se endeudan con el BC, por lo que la oferta monetaria generada por un desequilibrio externo, en cualquiera de los dos casos citados, se esteriliza automáticamente vía el reflujo del dinero para pagar deuda de los agentes, en caso de superávit, o endeudándose, en caso de déficit. Esto implica que nunca el BC puede controlar la cantidad de dinero.

Mi otra objeción es que el supuesto de que la tasa de interés interna está determinada por la tasa de interés internacional (lo cual implica sustitución perfecta de activos), es exageradamente irrealista.

A mi entender, dentro de determinadas restricciones, el BC puede controlar la tasa de interés interna.

Mundell “respondió” describiendo su modelo, sin percatarse de las implicaciones de mis críticas.