Correa tiene como desafío
lograr estabilidad Ecuador

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QUITO (AP).- En un país caracterizado por la inestabilidad política, el desafío de un gobierno del izquierdista Rafael Correa sería mantenerse en el poder y lograr cogobernar con un Congreso en el que no cuenta con ningún representante.

Por añadidura, el partido de su rival, el magnate bananero Alvaro Noboa, será el bloque mayoritario de la próxima legislatura.

Los cómputos oficiales de la segunda ronda presidencial del domingo, dan a Correa el 64,81% de los votos válidos, y a Noboa el 35,19%, escrutada más de la mitad de los sufragios.

De confirmarse los resultados finales, Correa debe ser proclamado presidente electo para asumir el mando el 15 de enero como sucesor de Alfredo Palacio.

Correa irrumpió en el escenario electoral con un discurso antisistema, en el que el blanco de sus críticas fue la clase política tradicional a la que prometió “castigar’’ al llegar al poder.

La propuesta central de Correa fue convocar a una Asamblea Nacional Constituyente mediante la cual se buscaría regular el poder de la legislatura, incluso con la facultad de disolver al Congreso por una sola vez.

Varios sectores políticos han expresado su preocupación por una eventual confrontación entre el ejecutivo y el legislativo que pudiera desencadenar en una pugna de poderes tan usual en este país y que suele terminar con el mandatario fuera del poder.

“No vamos a admitir ningún foco de inestabilidad, distorsión o chantaje. Eso no lo vamos a admitir’’, afirmó Correa el domingo en la noche en una entrevista televisiva consultado sobre el poder político del Congreso.

En los últimos años, el Congreso ha destituido a dos de los tres presidentes que salieron abruptamente del poder: Abdalá Bucaram, a quien declaró en “incapacidad mental’’ para gobernar en 1997, y a Lucio Gutiérrez, acusado en 2005 de abandono del cargo. También dejó intempestivamente el poder Jamil Mahuad (2000) en una asonada de militares e indígenas.

El diputado Federico Pérez, contrario a la iniciativa de Correa, declaró al canal 4 de televisión “si él quiere pugna de poderes yo no creo que el Congreso se quede sentadito allí a esperar a que le corten la cabeza inconstitucionalmente’’

Como parte de su estrategia política, Correa no postuló a nadie para las elecciones legislativas y por ello no contará con congresistas de su movimiento político, aunque partidos de izquierda y centro izquierda le expresaron su respaldo.

En el Congreso, que se instalará el 5 de enero, la primera fuerza electoral será el Partido Renovador Institucional de Acción Nacional, de Noboa, a quien le corresponde por ley, la presidencia del Congreso. Tendrá 28 diputados de los 100 del Congreso unicameral.

Correa, economista de 43 años, expresó su confianza en lograr un gran consenso en el país para poder gobernar pero afirmó que “ya dejemos de preocuparnos tanto por el Congreso. Respetamos mucho al Congreso, pero muchas veces la fuerza del Congreso viene de nuestras propias debilidades’’.

“No hay ningún problema en tener un Congreso opositor’’, dijo y recordó que todos los presidentes en los últimos años han gobernado con Congresos opositores, salvo Rodrigo Borja en 1988.

Sixto Durán Ballén, el último presidente que terminó normalmente su periodo en los últimos 10 años, afirmó a la AP que de presentarse conflictividad entre los dos poderes del Estado “vamos a tener tiempos difíciles’’.

“Esperaría que los representantes de una y otra de las alas de los dos candidatos depongan actitudes individualistas que procuren un consenso … por los diez años tan irregulares que hemos tenido, haya la esperanza de un renunciamiento…’’, puntualizó.

El ex presidente Borja abogó porque el próximo gobierno cumpla las promesas de campaña y advirtió que, en caso contrario, “el pueblo se levantará y lo sacará a patadas’’.

 

OEA descarta fraude

QUITO (AP).- La misión de la Organización de Estados Americanos, OEA, constató que las elecciones presidenciales ecuatorianas se desarrollaron normalmente y “no ha sido objeto de un fraude’’, declaró ayer el jefe del grupo, José Viera-Gallo.

Desechó así la denuncia del candidato y magnate Alvaro Noboa que desconoció las cifras extraoficiales que el domingo dieron como vencedor al izquierdista Rafael Correa.

Viera-Gallo, senador chileno, reconoció que el proceso electoral se desarrolló en “un ambiente de tranquilidad’’.

Dijo que fue “un acto electoral válido y por tanto que no ha sido objeto de un fraude’’.

“Pueden haber habido irregularidades circunstanciales, aisladas pero que no inciden de ninguna manera en lo resultado final’’, aseguró el funcionario que asumió la vocería de la misión de la OEA, en reemplazo de Rafael Bielsa, ante el llamado que hiciera la entidad para que se presentara en Washington a informar sobre el desarrollo del proceso.

La OEA expuso ante la prensa su evaluación del trabajo que realizó en el país a través de 80 observadores de 15 países quienes se desplazaron por todo el país.

En un comunicado, la organización continental detalló que sus delegados recibieron denuncias menores de infracciones de la ley electoral, “que si bien no alteraron el proceso electoral en su conjunto, constituyen aspectos que deberán ser atendidos en aras de una mayor eficacia en futuros procesos electorales’’, señaló.

Reiteró su confianza en que se concluya el proceso de manera “eficiente y transparente’’ y que la máxima autoridad electoral agilice el cómputo definitivo de los resultados, que todavía están pendientes, para que la población “conozca sin dilación’’ el resultado oficial del proceso electoral.

   El observador chileno en declaraciones a la radio chilena Cooperativa había declarado temprano que “la OEA hace un conteo rápido que en todas las elecciones, como la de Nicaragua últimamente, ha dado bastante certeramente el resultado’’.

   “Ese conteo rápido ya ayer en la tarde (el domingo) nos daba a nosotros un triunfo de Correa’’, agregó el político chileno.

   El Tribunal Supremo Electoral informó el lunes que computado el 50,14% de la votación, Correa reunía el 68,14% de los votos válidos, y Noboa el 31,86%.