Cosas mías

FRACISCO ALVAREZ CASTELLANOS
– Por la fuerza de la costumbre, cuando leo cualquier cosa, desde una información hasta un libro, inconscientemente busco faltas de sintaxis,  ortografía, etc.

– Por ejemplo, es común usar la palabra “desapercibida”, cuando lo correcto es “inadvertida”.

– Igualmente se dice: “ese jonrón fue de una envergadura colosal”. Un disparate, porque la palabra “envergadura” es la distancia que hay entre las puntas de las alas de un ave.

– Cuando me hablan  de la “canasta familiar”, pienso en una funda de una libra.

– Sistema es un “avance tecnológico” que “retrocede” y se apaga cuando en una institución llega el día de pagar.

 – La palabra “viperina” es un adjetivo calificativo que se aplica a ciertas lenguas.

– El que “espera desespera”. Refrán que le cae como el anillo al dedo al príncipe Carlos, de Inglaterra, que tiene ya largos años esperando que  Isabel “caduque” para él ponerse la corona. La reina tiene ya  81 años y  está “como el primer guandul”, mientras que Carlos tiene ya nueve años más que el medio siglo, o sea 59  de los buenos.

– Este es un país “sui géneris”. Tenemos un cuerpo policial en el que hay miles de agentes… que parecen no saber que los motoristas tienen que manejar con cascos y licencia de conducir.

– Oí decir que los regidores de los ayuntamientos del país volverán a ser honoríficos, tal y como eran antes. De ser cierto el rumor, habrá una “estampida” de regidores cuando se convierten en “ex regidores”, por aquello  de que “por la plata baila el mono”. De ser cierto el rumor, habrá una “estampida” de regidores cuando se convierten en “ex regidores”, por aquello de que “por la plata baila el mono”.