Costo de la vida

UBI RIVAS
El costo de la vida ha trepado considerablemente en los últimos tiempos, específicamente en los últimos días, a menos de un mes para verificarse la cita cívica del 16 de mayo próximo, altamente sospechoso.

Interactúan varios factores, por demás, para que el costo de la vida vaya en alza, sobre todo lo concerniente a los principales ingredientes alimenticios que se sirve a diario en la mesa dominicana, y el primero de estos es la continua alza desmesurada del petróleo, que el 16 de este mes cotizó a US$114.93, una barbaridad especulativa grosera y condenable.

Consecuencia de este peligroso fenómeno alcista, al parecer indetenible por nadie, es la conjugación de la teoría del dominó, pero en la cadena multiplicada de los precios, no en la guerra, aunque ahora tratamos de otra guerra, la del estómago versus los bolsillos de los consumidores.

El Caribe edificó en su edición del día 17 del presente mes, cómo el ogro de la especulación flagela al consumidor, al exponer que un galón de aceite se adquiere en la Feria Ganadera por RD$425 pero en supermercados a RD$600.

Ahí radica uno de los detalles, el monstruo de la especulación sin consideración mínima para el abusado e indefenso consumidor que somos todos.

Industria y Comercio anunció el 17 de este mes el lanzamiento de inspectores para verificar el comportamiento de los alimentos en los puntos de expendios, supermercados, colmaditos y colmadones.

También expuso con relieves precisos la comparación de los precios en los alimentos entre agosto 2004 y hoy, especificando que veinte productos están más baratos, y citó arroz selecto 35.66% menos, habichuelas pintas 27.27%, arenque 32.12%, huevos 30.81%, pastas 15.63%, pollo 13.97%, salami de mallita 26.24%, leche 3.15%, es decir, todos, debajo de la inflación de un solo dígito que por manejo prudencial de la economía no ha estallado, como la referencia concretizada en confianza generada por el presidente Fernández.