Creatividad y colorido en carteras únicas

POR RENANIA REYNA
El nombre de Belkola surge de una simple broma entre compañeras de casa en Chavón, y hoy es un sello de finos y elegantes diseños de modas y exóticas carteras que buscan romper el molde de lo tradicional, pero para Belkis Vásquez, no es más que el resultado de un arduo trabajo, gracias a su pasión o adicción por la moda.

De voz pausada muy segura de sí y de lo que quiere, Belkis Vásquez, casada con Ezequiel Taveras, relata cómo inicia en el diseño de carteras, luego de confeccionarles trajes a personalidades de la televisión como Luz García y Tita Hasbún, entre otras.

“No surge como un producto de venta, lo que pasa es que como diseñadora de moda me gusta todo lo que tenga que ver con mi área. Por lo general selecciono una ropa y la transformo, también me hago correas, pero para Semana Santa se me ocurrió hacerme una cartera de zíper para ir a la playa. Ya me había hecho un vestido de zíper, entonces pensé, porqué no una cartera. Alguien la vio y me pidió que se la vendiera”.

A finales de mayo, en Acrópolis Center, había un bazar de nuevos diseñadores, allí se presenta por primera vez como diseñadora Belkis Vásquez, quien es egresada de la Promoción 2002 de la Escuela de Altos de Chavón y posteriormente de Mercy Jaquez.

Al preguntarle el por qué de los zipers, asegura que “en mis diseños trato mucho de reciclar, o cambiar el uso de los materiales, es el concepto que siempre trato de trabajar. Entonces cambio mucho el uso de material. Con la ropa, tomo jeans ya usados, los corto en retazos con los cuales hago textil y luego una pieza, o una blusa con encaje y me surgió hacer carteras con zíper, como también me puede surgir otro material inusual”.

Del estilo de sus diseños, dice que “la forma es romper el formato de cartera. Hay algunas que se adaptan bien a lo  clásico, pero lo que estoy tratando es de romper el formato por lo material y por el diseño, ya que en mi colección hay diferentes formas de cono tales como un cuerno o un barco”.

En cuanto a los materiales, revela que son un noventa por ciento zíper, acero inoxidable, remache, telas en seda para el interior, mientras que para el exterior usa pana y generalmente algodón.

Del proceso de realización, explica que lo primero es tener los patrones, cortarlos y con el zíper ir dando forma, pero debe quedar exacto, porque entre tantos bien puestos, uno que quede mal sale demasiado y se nota. Después llega el remache, el mango, aunque a veces se alternan para poderla ensamblar.

“Los diseños me surgen constantemente y hay carteras que sólo salen dos o tres estilos repetidos, algunas veces por el material, pero realmente la línea es exclusiva, porque no son confeccionadas por grandes cantidades, por el proceso mismo ya que llevan mucho tiempo de elaboración y de trabajo a mano”, sostiene.

De la aceptación que ha tenido en el mercado, dice que es “excelente. Cuando personas como Jenny Polanco venda mis carteras y me diga que no es su estilo ni va con su tienda, pero la coloca  porque le encantan, que Dominique Bluhdorn, que le fascinan, que también es una mujer súper exigente, eso me hace sentir bien”.

Agrega que “realmente me siento bien con la acogida que han tenido mis carteras, porque incluso, personas de estilo clásico la compran, aunque no para ellas sino para regalarlas por considerarlas bonitas”.

En  la actualidad, las carteras de la marca Belkola están a la venta en Colombia y Puerto Rico.

Al público que va dirigido, su ideóloga piensa que “al vanguardista, que le encanta ponerse ropa, ir de compra y que quizás no tiene esa sola cartera, no es la mujer que piensa en comprar una cartera negra para ir a trabajar todos los días, no”.

A su corta edad, Vásquez cuenta en su hoja de vida con la experiencia laboral de haber diseñado la línea de chacabana de mujer para Hipólito Peña y, en algunas ocasiones fue colaboradora de Leonel Lirio, dos destacados profesionales de la alta moda, no sólo en el país, sino a nivel internacional.

Como mujer soñadora, afirma que acaricia la idea de tener una firma “Belkola”, donde se venda la marca como tal y que ella, como diseñadora, no sea lo primordial sino sus creaciones.

La entrevista terminó al pedirle un consejo para aquellos jóvenes que piensan que no se puede lograr hacer un nombre en la República Dominicana, a lo que responde “lo que hay que hacer es trabajar, porque no creo en la musa o la inspiración que llega sola, llega, pero trabajando, te encuentras con el problema y le buscas la solución, porque yo soy el producto del trabajo constante”.