Crece percepción en EEUU TLC tendría que esperar

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Esta creciendo la percepción en los círculos de poder de los Estados Unidos de que los tratados de Libre Comercio de Estados Unidos con Centroamérica y la República Dominicana no serían aprobados en la actual administración del presidente George Bush.

Consultas hechas por la sección económica del periódico Hoy entre “lobbistas” del Congreso norteamericano, indican que hay dos situaciones que dificultarán la aprobación del TLC en la presente administración.

El primer factor, según se explicó, es que queda poco tiempo para que los congresistas salgan de vacaciones el 28 de julio, y dada la fuerte oposición que hay a varios puntos del Tratado con Centroamérica en el Congreso, no se ve posible que antes de esa fecha el acuerdo sea aprobado.

Los puntos que objetan una parte de los congresistas al TLC con Centroamérica son el laboral, medio ambiente, azúcar y textil.

A eso se suma que se ha convertido en un tema de campaña electoral la pérdida de empleos que estos acuerdos podrían provocar a los estadounidenses.

Se explicó que los legisladores se reintegrarían a los trabajos del Congreso el 7 de septiembre, cuando ya la campaña política habría entrado de lleno, lo cual haría más difícil la aprobación por los factores que son objetados y que son temas del debate electoral, sobre todo el que tiene que ver con las posibles pérdidas de empleos.

Si el TLC con Centroamérica y la República Dominicana no es aprobado en la presente administración, como se teme, en caso de que el presidente Bush ganara las elecciones, podría reintroducirlo en su próxima administración.

En caso de perder las elecciones y ganarlas el candidato demócrata, John Kerry, éste ha dicho que renegociará el tratado en los temas laboral y medio ambiente.

El TLC con la República Dominicana tendría que ser aprobado como parte del TLC con Centroamérica, ya que aunque una vez se contempló la posibilidad de que fuera sólo al Congreso, la misma ha sido descartada y ahora sólo es posible que sea conocido por los legisladores estadounidenses como parte del TLC con Centroamérica.

Es tan fuerte la percepción que hay de que el TLC con Centroamérica y la República Dominicana no sería aprobado en la presente administración de Bush, que hay incluso quienes piensan que ni siquiera sería sometido al Congreso norteamericano.

Se indicó que antes de tomar la decisión de someter el TLC con Centroamérica y la República Dominicana al Congreso, la Casa Blanca hará un sondeo de cómo iría la votación, y que se ve que oposición a la iniciativa es fuerte, pospondría su presentación al poder legislativo.

En círculos relacionados con el Congreso hay la percepción de que el único TLC que podría pasar este año es el concluido con Australia.

Aunque Australia es un productor de azúcar, sacó este tema de la mesa de negociación, para no tener en contra el “lobbis” en el Congreso norteamericano.

Tampoco tiene problemas con los temas ambiental y laboral, ya que sus leyes son buenas.

La intención de firma del acuerdo con Australia ya fue notificada.

Desde la fecha en que se hace la intención de firma comienza a correr un reloj de 90 días.

Cuando vence ese período, el presidente tiene el derecho de firmarlo, aunque no necesariamente tiene que hacerlo.

En caso de Centroamérica, lo más probable es que el acuerdo lo firme el Presidente Bush a partir del 20 de mayo próximo.

En el caso dominicano, se espera que la notificación se haga esta semana, y que el Presidente Bush lo firme antes del 20 de junio.

Firmado los acuerdos, el presidente de EU tiene la opción pero no la obligación de mandarlo al Congreso.

Los temores de que el TLC con Centroamérica y la República Dominicana no sea aprobado en la actual administración de Bush tomó fuerza con una declaración del representante de Comercio, Roberto Zoellick, del 2 de marzo pasado, según la cual la actual administración Bush espera garantizar la aprobación por parte del Congreso en el 2004 de hasta tres de los acuerdos de libre comercio concluidos como posibles, aunque reconoció que la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Centroamérica resultaría más difícil que los anunciados con Marruecos y Australia.

Zoellick dijo que siente que hay un gran interés en el Congreso por aprobar los acuerdos con Marruecos y Australia, pero agregó que asegurar la aprobación con TLC con Centroamérica sería más difícil debido a la oposición que enfrenta de los demócratas en el Congreso.

Se refirió a los artículos relacionados con los textiles, como un área particularmente sensible, aunque defendió estos apartados en base al argumento de que se negociaron con la intención de integrar a las industrias textiles de América del Norte y Central, en un esfuerzo para competir mejor una vez que se levanten las cuotas a los textiles en el 2005.

Además, se ha informado que la Casa Blanca está ejerciendo presiones para que se firme el TLC con Australia este año, pero no ha hecho lo mismo con el Centroamérica.

“Casi todo el USTR (Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos) vino al Congreso para indicar el fuerte apoyo del gobierno para que se muevan las cosas con Australia”, dijo un miembro demócrata de la Cámara de Representantes a cabilderos y periodistas.

Y agregó: “No han enviado el equipo USTR para que el Congreso apruebe el Cafta (Tratado de Libre Comercio EEUU-Centroamérica)”.

Además, Sander Levin, representante demócrata, dijo que su partido está unido en su oposición al TLC de EU con Centroamérica porque no incluye “estándares laborales básicos”, como el derecho a la negociación colectiva y la prohibición del trabajo infantil.

Asimismo, tanto el Salvador, Guatemala y Honduras han planteado la posibilidad de que el acuerdo no sea aprobado este año por el Congreso de los Estados Unidos.

El presidente de Honduras, Ricardo Madura, declaró el día 10 del presente mes que no había seguridad alguna de que el TLC con Centroamérica fuera aprobado por el Congreso norteamericano en el presente año, porque hay posiciones divergentes en un año político para los Estados Unidos.