Crece presión contra Bolaños

MANAGUA (AFP).- El Congreso de Nicaragua y los líderes del movimiento estudiantil, que ha protagonizado violentas protestas durante los últimos 20 días en Managua, aumentaron la presión sobre el gobierno del Presidente Enrique Bolaños, aunque se espera el inicio de un diálogo para este miércoles.

El parlamento dio un apoyo a los alcaldes de 96 municipios que el lunes demandaron del gobierno “una urgente respuesta a la crisis energética en el país”, origen del descontento de estudiantes, a los que se han sumado pobladores de barriadas.

No obstante los legisladores no aclararon si apoyan el pedido de renuncia que hicieron los ediles al presidente Bolaños y optaron por solicitarle que regrese al diálogo con las diferentes fuerzas políticas, el que abandonó alegando el incumplimiento de liberales y sandinistas a compromisos previos.

El máximo líder sandinista, el ex presidente Daniel Ortega (1979-90) advirtió a Bolaños que no va a intimidar al pueblo con amenazas de usar al Ejército y a la Policía para reprimir las protestas, por un alza en el pasaje de autobuses.

“Este pueblo ha demostrado que no le teme a nadie, ni a represión alguna”, declaró Ortega tras reunirse con el cardenal Miguel Obando para exponerle la situación de crisis que vive el país y solicitar su mediación para facilitar un diálogo con el gobierno.

Bolaños aseguró el martes que no piensa renunciar a su cargo, pese al pedido de los alcaldes y las protestas que organizaciones ligadas al sandinismo realizan contra su gobierno.

Antes bien, en un acto sin precedentes en los últimos 15 años, Bolaños anunció la noche del martes que había instruido al Ejército a permanecer alerta ante las protestas que han mantenido en zozobra al país.

El involucramiento del Ejército en asuntos de orden interno, que corresponden a la Policía, fue invocado luego de que manifestantes enardecidos apedrearon a Bolaños en los alrededores de la Presidencia, cuando intentaba hablar con líderes de una marcha multitudinaria.

Ortega matizó este miércoles la exigencia a Bolaños, diciendo que los alcaldes lo que piden no es la renuncia, sino una actitud beligerante del mandatario ante la crisis.

Bolaños responsabilizó de los desórdenes en la capital a Ortega y al alcalde de Managua, Dionisio Marenco, también de filiación sandinista.

El gobernante se burló de las propuestas de Ortega para encarar la crisis energética en el país, proponiendo un racionamiento en la electricidad y apagar las luminarias en horas de la madrugada, entre otras.

“Ya ven, él (Ortega) sigue siendo el mismo de los años 80. No ha cambiado. Siempre le sigue gustando que la población viva en tinieblas”, ironizó Bolaños.

El ministro de Defensa, José Adán Guerra explicó que aunque la orientación al Ejército es de estar atento, esto no le impide tener “acciones coordinadas” con la Policía para garantizar la seguridad.

Un “grupo de crisis” del Ejército se mantenía la mañana de este miércoles en “alerta” aunque había una relativa calma en la ciudad.

Mientras tanto, los líderes estudiantiles acudieron a la Presidencia para participar en un diálogo con autoridades gubernamentales, a fin de poner término a la prolongada crisis.

El dirigente estudiantil Yasser Martínez había condicionado participar en las pláticas con el Gobierno a que se revierta el cobro de 18 centavos de dólar en el pasaje de autobuses y se libere a varios estudiantes detenidos.

No obstante, la Policía envió a los tribunales a 90 estudiantes capturados durante los disturbios del lunes, a los que acusará por alteración al orden público y daños a la propiedad.

Mientras tanto familiares de los detenidos, entre los que habían pobladores y estudiantes, se mantenían en las afueras del local demandando su liberación.

Martínez acusó a Bolaños de “echarle más leña al fuego” al ordenar a la Policía que reprima las protestas de estudiantes y pobladores.