Crece tensión entre Irán y Argentina

BUENOS AIRES (AFP).- Las dañadas relaciones entre Argentina e Irán quedaron al borde de la ruptura, a raíz de una batalla judicial de mutuas acusaciones y pedidos de captura de funcionarios en la causa por el atentado en 1994 contra la mutual judía en Buenos Aires, con 85 muertos y 300 heridos.

El gobierno argentino permanecía ayer, lunes, en silencio tras el anuncio de la justicia iraní de ordenar el arresto de un fiscal y un ex magistrado argentinos, en represalia por las acusaciones y solicitudes de captura internacional contra nueve ex gobernantes de Irán por el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

Una fuente gubernamental afirmó a la AFP que el gobierno argentino se pronunciará sobre la decisión de la justicia de Irán después de recibir una  respuesta por escrito de Teherán a los pedidos de captura, decretados la semana pasada por el juez Rodolfo Canicoba Corral. Pero las declaraciones del fiscal general de Irán, Ghorban-Ali Dori-Najafabadi, que el domingo contraatacó con el lanzamiento de órdenes de captura contra el ex juez de la causa AMIA, Juan Gaelano, y el actual fiscal, Mario Nisman, que investigaron el atentado a la AMIA, generaron fuertes críticas entre políticos de la oposición y dirigentes judíos.

El diputado opositor Federico Storani (radical socialdemócrata) llamó a “evitar una escalada” en las deterioradas relaciones que mantienen Argentina e Irán, que se encuentran en su nivel histórico más bajo, con representaciones diplomáticas conducidas por encargados de negocios.

“Hay que evitar una escalada, un incidente diplomático más grave, porque estamos casi al borde de la ruptura de relaciones con Irán”, dijo Storani, vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.

   El legislador calificó como “un disparate que no tiene andamiaje” el anuncio de Irán de que pedirá la captura a Interpol del ex juez Galeano  —apartado del caso AMIA y destituido por corrupción— y de Nisman, jefe de los fiscales que acusaron por el ataque a Teherán y al partido libanés chiita Hezbolá.

   La comunidad judía en Argentina reclamó al gobierno del presidente Néstor Kirchner una acción contundente para lograr la detención de los ex funcionarios iraníes, entre ellos del ex presidente Akbar Hachemi Rafsandjani (1989-1997) y de un ex jefe del Servicio de Seguridad Exterior de Hezbolá, Imad Fayez Moughnieh.

   Canicoba Corral acusó a los ex gobernantes iraníes de practicar “crímenes de lesa humanidad” por su responsabilidad en el ataque contra la AMIA, que según explicó ocurrió porque Argentina había suspendido un convenio de cooperación atómica con Irán durante el gobierno de Carlos Menem (1989-1999).

   La decisión del magistrado fue saludada por los dirigentes judíos argentinos y aplaudida por los gobiernos de Estados Unidos e Israel.

   El embajador de Israel en Buenos Aires, Rafael Eldad, dijo este lunes a la prensa que “hay que tomar en serio” las advertencias que llegan desde Irán y recordó que ese país dispone de armas nucleares.

   Los choques diplomáticos entre Argentina e Irán tienen lugar en medio de un complicado escenario internacional, donde crecen las presiones por parte de Israel y Estados Unidos para que el gobierno iraní abandone sus ambiciones nucleares.

   El conflicto con Teherán se encuentra bajo la órbita del Consejo de Seguridad de la ONU, que analiza sanciones en su contra.

   El presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA, entidad política líder comunitaria), Jorge Kirszenbaum, rechazó la embestida judicial iraní contra Buenos Aires, a la que calificó de “disparatada e irracional y fuera de todo contexto”.