Crisis comicios Ucrania preocupa a EEUU

WASHINGTON (AFP).- La crisis política en Ucrania genera un nuevo dolor de cabeza para Washington, lo que podría enfrentar al gobierno de George W. Bush con Moscú. Ucrania entró en agitación esta semana después de que decenas de miles de opositores rechazaron aceptar los resultados de la elección presidencial que las autoridades electorales adjudicaron al primer ministro pro-ruso Víctor Yanukovich.

   Miles de ucranianos se manifiestan diariamente en Kiev y a lo largo del país denunciando los resultados viciados que fueron anunciados el miércoles. Esos resultados fueron rechazados por Estados Unidos, pero Rusia los ha apoyado.

   Mientras la Casa Blanca todavía comanda la batalla en contra los insurgentes en Irak, la batalla por estabilizar Afganistán y vigila la crisis de violencia en la región de Darfur (Sudán), la última cosa que Washington quería era tener una nueva disputa en la frontera oriental de Europa con Rusia.

   “Vemos a Ucrania como llave de estabilidad en ese grupo de países que una vez formaron parte de la ex Unión Soviética”, dijo un funcionario del departamento de Estado que pidió el anonimato.

   “La inestabilidad allí podría crear problemas que haría parecer a la crisis en los Balcanes como nada”, advirtió.

   Otro funcionario de la diplomacia de Estados Unidos que también pidió el anonimato dijo: “Sería una irresponsabilidad de nuestra parte no estar preocupados e involucrados”.

   “Ese es un país con una base industrial significativa, que está ubicado en la línea divisoria entre Rusia de un lado y la OTAN y la Unión Europea en del otro”, dijo la misma fuente.

   A pesar de que las protestas de la oposición han sido ampliamente pacíficas, los observadores estadounidenses temen un estallido de violencia si las manifestaciones persisten, lo que podría crear un potencial caos más allá de las fronteras de Ucrania.

   El secretario de Estado Colin Powell insistió el miércoles en que todavía había tiempo para corregir los resultados de los comicios sin recurrir a la violencia.

   “Todavía no es demasiado tarde para las autoridades para encontrar una solución que respete la voluntad del pueblo ucraniano”, dijo Powell.

   Los líderes europeos también han reclamado una revisión de cómo se realizó la elección.

   El Consejo electoral de Ucrania dijo que Yanukovich ganó las elecciones del domingo contra el pro-occidental Víctor Yushchenko por 49,46% contra 46,61%, una diferencia de casi un millón de votos.

   Yushchenko sigue rechazando el resultado y llamó a la desobediencia civil mientras sus seguidores llevaron el caso ante la Suprema corte.

   La diplomacia de Washington camina en una cuerda floja al rechazar el resultado electoral mientras ese país envía a unos 1.600 efectivos a Irak en apoyo a las campañas militares en el conflictivo país árabe.

   Sin embargo, Kiev ha sido uno de los mayores receptores de la ayuda extranjera de Estados Unidos y Powell ha hablado de “consecuencias” si el gobierno de Ucrania no actúa.

   “Entre 1995 y 1999, Ucrania fue el tercer mayor receptor de ayuda exterior de Estados Unidos”, dijo Taras Kuzio, un profesor de ciencia política en la Universidad George Washington.

   Interrogado sobre cuáles podrían ser las consecuencias, Powell declinó detallar algo específico y dijo que Washington estaba esperando a ver cómo las autoridades ucranianas resolvían la situación.

   Después de la caída del Muro de Berlín en 1989, Washington impulsó relaciones cercanas con Ucrania a lo largo de los 90 bajo la presidencia de Bill Clinton, mientras buscaba ayudar a ese país de 48 millones de habitantes a desarmar sus arsenales nucleares.

   Estados Unidos y Europa albergan esperanzas de que Ucrania pueda eventualmente a la OTAN, pero Moscú ha buscado mantener a Kiev bajo su esfera de influencia.

   Algunos políticos y observadores han advertido que Ucrania podría dividirse en dos, con más de 150 diplomáticos ucranianos delegados en todo el mundo que reconocen a Yushchenko como nuevo presidente.