Crisis empieza sentirse en eurozona

BRUSELAS. AFP.   El alza del euro, el petróleo y los precios de los alimentos se empieza a sentir cada vez con más fuerza en la zona euro, con señales de pesimismo de los hogares y las empresas de países como Francia, Bélgica y Alemania.

 Ayer, la organización empresarial europea Business Europe dijo estar “alarmada” por la apreciación del euro, aunque se mostró “prudentemente optimista” por el crecimiento para este año en la Eurozona.

 “Hemos superado el umbral doloroso de 1,40 dólares, estábamos alarmados a 1,50 dólares y seguimos alarmados” tras alcanzarse esta semana los 1,60 dólares por euro, declaró el secretario general de Business europe, Philippe de Buck, durante una conferencia de prensa en Bruselas.

 En este marco, la confianza de los empresario cayó en varios países de la zona de la moneda única, empezando por Alemania, donde retrocedió a 102,4 puntos en el mes de abril, contra 104,8 puntos de marzo.  En Francia, el indicador que mide la moral de los empresarios también cayó en el mes de abril, de 108 a 106 puntos, respecto a marzo.  Bélgica y Holanda son otros dos países importantes  en los que la confianza de la empresarios se encuentra en baja, según cifras publicadas

 En cuanto al índice PMI, que resume la actividad y la confianza en la zona euro, el mismo permaneció casi estable, aunque retrocedió con fuerza en el sector manufacturero, según una primera estimación publicada el miércoles.

 “Se trata de una corrección del clima de negocios que no sorprende, ya que uno no se explicaba la razón de que esos indicadores se mantuviesen tan bien. Lo que sorprende más es el momento que la amplitud del movimiento”, subrayó un economista del banco de inversiones francés Natixis, Sylvain Broyer.

 “En los servicios, que representan cerca de tres cuartas partes de la economía de la zona euro, se llegó al estancamiento”, afirmó el economista.

 Entre las razones de esta situación se encuentran la desaceleración económica norteamericana y los efectos de la crisis financiera, mientras que el euro continúa apreciándose y afecta cada vez más a ciertas industrias como la aeronáutica, el automóvil o la indumentaria.

En forma paralela, varios indicadores mostraron un retroceso de la confianza de los hogares en países como Bélgica y Holanda.