Crisis en Irak provoca alianzas inusuales

Militantes del Estado Islámico para Irak y el Levante

WASHINGTON. AP. La situación de Irak ha provocado una curiosa convergencia de intereses. El gobierno de Barack Obama enfrenta un complicado e inusual panorama de seguridad nacional con la aparente entrada de Siria en el conflicto de Irak en favor del gobierno de Irak respaldado por EEUU, como también el apoyo militar iraní al primer ministro iraquí Al-Maliki.

Washington ya estaba hilando fino con Irán, que EEUU considera el estado mayor patrocinador del terrorismo, por el interés común de contener el avance de los rebeldes suníes en Irak. Ahora, para rematar las complicaciones, el presidente sirio Bashar Assad se ha unido a la defensa del gobierno central de Irak con supuestos ataques aéreos al Estado Islámico para Irak y el Levante al este de Irak.

El EIIL había enfrentado a Assad en Siria antes de enfocar sus miras en apoderarse de extensos territorios en el norte de Irak. Assad es apoyado por Irán en su propia guerra civil con fuerzas de la oposición, y la decisión siria de atacar a EIIL en suelo iraquí no es de sorprender.

Pero a medida que otros vecinos de Irak (Jordania, Kuwait, Arabia Saudí y Turquía) refuerzan sus defensas, la nueva lucha amenaza desencadenar un desajuste entre las alianzas y enemistades regionales que EEUU ha tratado de evitar.

Washington despacha 300 soldados de sus fuerzas especiales para entrenar y asesorar al ejército iraquí y está efectuando vuelos de vigilancia. Irán también opera aviones teledirigidos sobre Irak para ayudar al gobierno de al-Maliki, y el martes, aviones sirios mataron a 17 personas en un ataque en la provincia mayormente suní de Anbar, en Irak.