Crisis financiera y efectos en el sector vivienda

La crisis financiera mundial se inicia en los Estados Unidos donde en marzo del año 2007 más de cuarenta agencias que habían emitido hipotecas inmobiliarias se declararon en quiebra o cerraron. Estos préstamos, mejor conocidos como hipotecas subprime fueron de altos riesgos, porque los emisores planificaron la venta de hipotecas a las agencias de valores y no se preocupaban los datos de las rentas anuales de los adquirientes. La crisis de las hipotecas subprime tuvo su origen esencialmente después del estallido de una burbuja especulativa en el mercado inmobiliario que empezó en Estados Unidos en el año 2006.

Es importante destacar que la crisis tiene sus verdaderos inicios en las burbujas de los mercados financiero y de valores. Desde finales de la década de los noventa los precios de las viviendas habían aumentado, por lo que el inversionista entendía que las construcciones de viviendas era la mejor opción de negocio, ya que le ofrecía mayor seguridad financiera y de riqueza. Esto fue cambiando por el incumplimiento de pago de parte de los poseedores de los préstamos, que la gran mayoría perdieron y devolvieron sus casas.

En República Dominicana hemos vivido de espaldas a la realidad de esta crisis global patente. No queremos darnos cuenta de esta verdad que nos está afectando, y podemos verlo en el hecho real de la disminución de las edificaciones de viviendas y su baja demanda. En el 2007, de acuerdo a un estudio elaborado por la constructora COHISA, se construyeron 15,000 unidades habitacionales que fueron vendidas, y en el 2008 se levantaron 7,000 viviendas, de las cuales solo se vendieron 3,500.

No obstante, los promotores han mantenido el criterio de seguir aumentando los precios de las viviendas. Pero las altas tasas de interés bancario y los elevados precios de los materiales de construcción particularmente el cemento gris, aceros y agregados suben el costo de construcción y en consecuencia se provoca una merma en la demanda.