Critica construcción World Trade Center

NUEVA YORK (AFP).- El millonario Donald Trump dijo este miércoles que el proyecto aprobado para la reconstrucción del World Trade Center de Nueva York era una “mierda”, ofreciéndose a reconstruir él mismo las torres derribadas por los ataques del 11 de setiembre de 2001.

El actual proyecto de reconstrucción es “la peor montaña de mierda arquitectónica que vi en mi vida”, dijo Trump. Construir dos torres nuevas e incluso más altas que las anteriores es la única respuesta válida a los terroristas, agregó.

Trump presentó su propuesta pocas semanas después de que el proyecto oficial fuera sometido a reevaluación debido a dudas respecto a la seguridad de su edificio central, la ‘Freedom Tower’, de casi 610 metros de altura.

El departamento de Policía de Nueva York publicó un informe en abril en el que expresa preocupación por la ubicación de la Freedom Tower, afirmando que estaría demasiado cerca de la autopista oeste de Manhattan.

Un encuentro posterior entre el alcalde neoyorquino Michael Bloomberg, el gobernador George Pataki y oficiales de policía concluyó que se necesitaba un nuevo diseño.

La Freedom Tower es un “esqueleto vacío”, dijo ahora Trump, afirmando que construirla sería capitular ante el terrorismo.

“Si reconstruimos el World Trade Center como un esqueleto” entonces “el terrorismo gana, así de simple”, le dijo a la prensa en el lobby de las Trump Tower, sus oficinas en la 5ª avenida de Manhatan.

El diseño presentado por Trump -junto al ingeniero Kenneth Gardner- es básicamente una versión modificada de las torres originales, construidas a principios de los años 70.

Las nuevas torres serían de al menos 510 metros (1.475 pies), es decir más de 30 m más altas que sus antecesoras.

“Es más grande, más fuerte y mejor que el anterior World Trade Center”, dijo Trump, asegurando que algunas personas que ya vieron la maqueta se emocionaron hasta llorar.

Charles Wolf, cuya mujer murió en una de las torres, no fue tan entusiasta. “Cuando vi la maqueta me asusté un poco. Eso de que las torres aparezcan de nuevo…”, opinó. “Pero no estoy diciendo ni que sí ni que no, es una idea interesante”.

El magnate prometió que si sus torres se construyen no les impondrá su nombre: es decir, no se tratará de unas nuevas “Trump Towers”. Los edificios contarían con mejor sistema a prueba de incendio y con escaleras más amplias.

Mientras, el ingeniero Gardner dijo que su estructura sería capaz de soportar un impacto como el que sufrieron las torres originales el 11 de setiembre, cuando los secuestradores aéreos estrellaron un avión contra cada una, matando a 2.500 personas.

Por su parte, el arquitecto polaco Daniel Libeskind -responsable del actual diseño para el WTC- le mandó una carta a Trump esta semana subrayando que no era responsable por los problemas del proyecto.

Libeskind acotó que el tema le correspondía a David Childs, contratado por el constructor Larry Silverstein para que modificara la versión que él le había dado.

“Estoy seguro de que todos nosotros, sea cual sea la forma de nuestra cabeza o el accesorio decorativo que pongamos sobre ella, estamos de acuerdo en que la seguridad tiene que ser la principal aspecto de la nueva torre”, respondió Libeskind, en una velada alusión al tratamiento capilar de Trump y al insulto que éste le dedicara (el magnate había dicho que el arquitecto era un “cabeza de huevo” por el proyecto que había presentado.