Críticas para corregir rumbo

Superar condiciones negativas del sistema escolar público, ahora con más recursos, reclama cambios en actitudes y métodos. Vencer los vicios e inercias sembrados desde antes porque han regido autoridades y liderazgos que no trazaron con firmeza una separación entre sus visiones político-partidarias que generan dispendios y sobrecostos con nombramientos imprudentes, y el papel que con fidelidad a normas y criterios pedagógicos deben convertir las aulas en formadoras de mejores ciudadanos. Los males de la enseñanza están bien identificados y es evidente su estrecha relación con el protagonismo de las jerarquías que han ido allí con lealtades a causas y a seguidores que dejaron estelas de gastos y nóminas cuestionables.
El nivel de lo alcanzado materialmente contrasta con el poco avance hacia buenas prácticas docentes, La formación de maestros es denunciada por su insuficente balance aunque recibe más de atención. Es débil todavía la aplicación de técnicas de aprendizaje idealmente trazadas y que deben ser respaldadas por una decisiva aplicación de criterios de calidad. Llevar la educación que el Estado brinda a los méritos que justifiquen sus gastos debe procurarse en coordinación con el magisterio, alejado también de sectarismos, y con los vigorosos núcleos ciudadanos independientes de reconocida trayectoria como observadores y excelentes frutos de asesoría. Sumar esfuerzos ahora.

Con haitianos en el ataque

Con una pobreza altamente inflamable al otro lado de la frontera, la preservación del orden y la seguridad es tarea difícil; más aun si allá el principio de autoridad no es de usual imperio. La intensidad de los motines callejeros han puesto en en jaque al gobierno cercano. Para República Dominicana es tan importante hacerse respetar del vecino con exposición disuasiva y moderada aplicación de la fuerza como abstenerse de dar chispas a las pólvoras de un Estado fallido.
La agresión procedente de una turba haitiana en la franja limítrofe de Elías Piña el pasado viernes fue, según detalles, manejado con tacto por los soldados del Cefront. Su poder de fuego recibió provocaciones que hubieran podido arrojar un saldo peor susceptible de ser manipulado de inmediato contra el buen nombre del país.