Crudo EE.UU. hacia China y Suiza se vuelve habitual

22_03_2016 HOY_MARTES_220316_ Economía6 E

Javier Blas y Laura Hurst

A tan solo tres meses desde que Estados Unidos levantó una prohibición de 40 años sobre las exportaciones de petróleo, el crudo estadounidense está fluyendo prácticamente a todos los rincones del mercado y remodelando el mapa energético del mundo.

Las ventas al extranjero, que comenzaron el 31 de diciembre con una pequeña carga a bordo del buque petrolero Theo T, se han acelerado.

Compañías petroleras como Exxon Mobil Corp y China Petroleum Chemical Corp se han unido a los operadores independientes como Vitol Group BV y Trafigura Ltd Petroleum en la exportación de crudo estadounidense.

El “crecimiento de los volúmenes de exportaciones” de Estados Unidos está “asustando a los mercados”, dijo en una nota Amrita Sen, analista jefe de petróleo de la consultora Energy Aspects Ltd. con sede en Londres. El “frenesí de la actividad de exportación” está ayudando a respaldar los precios al contado del petróleo en Estados Unidos en relación con los contratos para entregas futuras, escribió.

Con las reservas de Estados Unidos en niveles nunca antes vistos, los buques petroleros cargados de crudo del país han atracado, o van en camino a países como Francia, Alemania, los Países Bajos, Israel, China y Panamá. Los operadores de petróleo dijeron que otros destinos son probables, ya que los suministros en Europa y la zona del Mediterráneo también están aumentando.

Pequeña escala. Dicho esto, es probable que Estados Unidos se mantenga por ahora como un pequeño exportador en comparación con gigantes de la OPEP como Arabia Saudita, Irán e Irak y los productores no pertenecientes a la OPEP como México y Rusia. Ian Taylor, máximo responsable ejecutivo de Vitol, la compañía que gestionó la primera exportación, cree que las exportaciones continuarán siendo “un negocio muy marginal”.

No obstante, buque a buque, las ventas en el extranjero están creciendo.

Uno de los motivos para el aumento de las exportaciones es la baja tarifa de los conductos y ferrocarriles para transportar el crudo desde los campos petroleros de Texas, Oklahoma y Dakota del Norte hacia los puertos de Estados Unidos en el Golfo de México.

Otra es que los precios del petróleo estadounidense se han estado cotizando con un descuento sobre el crudo Brent, lo que permite a los operadores transportar el petróleo de una orilla del Atlántico a otra generando beneficios.

El riesgo es que Estados Unidos podría traspasar la sobreoferta a Europa y el Mediterráneo, donde hay cargamentos más altos de lo normal que provienen del Mar del Norte y donde se espera la llegada de los primeros barriles de crudo iraní a la región desde el año 2012.