Cuadrilátero
Las dos peleas de mentira entre Durán y Leonard

CARLOS NINA GÓMEZ
NUEVA YORK.-
En el análisis que escribí el pasado lunes viernes, en el que recordé las tres peleas que en la década de los 80 protagonizaron Roberto -Mano de Piedra- Durán y Sugar Ray Leonard, nuevamnete por razones de espacio no salieron los argumentos que espongo en lo concerniente a los pleitos del 25 de noviembre y siete de diciembre, de 1980 y 1989, respectivamente.

Después de Durán salir airoso, en buena lid, en el primer combate (20 de junio de 1980) por decisión dividida y arrebatarle a Leonard el cetro welter, se firmó el esperado desquite por el que abogó el púgil estadounidense y sus manejadores.

Pero la revancha fue un gran fiasco

Sugar Ray Leonard,quien representaba lo más alto del boxeo de Estados Unidos -y del negocio-deporte-, reclamó, justamente, una pelea de revancha.

Durán y sus apoderados aceptaron firmar el necesario segundo combate el cual fue montado el 25 de noviembre de 1980 n la ciudad de Nueva Orleans.

Sin embargo, para decepción del mundo deportivo, y de la exigente fanaticada del boxeo, el resultado del pleito fue un gran fiasco.

 Hasta el octavo round, cuando fue detenida la pelea, no había ocurrido nada de importancia…es decir, que ninguno de los dos pugilistas había exhibido eficiencia para merecer el triunfo.

Pero Durán, sorpresivamente, abandonó -antes de concluir el octavo asalto- la pelea alegando que había sufrido (¿?) unos “calambres” en el estómago. Fue entonces cuando se produjo el negativo y famoso”No más”.

 Y Leonard, saltando de alegría, celebraba la reconquista, por abandono de Durán, del título welter.

Los más agudos analistas afirman que “lo que realmente aconteció en la segunda pelea Durán-Leonard fue un tremendo fiasco, un engaño al público, una farsa que auspició la Mafia del boxeo”.

La continuacion del engaño

El siete de diciembre de 1989, tras nueve años del “No más”, Roberto Durán y Sugar Ray Leonard, ya con sus cualidades limitadas, volvieron a verse las caras en un cuadrilátero.

 Ahora el escenario el entonces recién inaugurado hotel The Mirage de Las Vegas, estado de Nevada. Y esta vez el combate era por el campeonato del peso súper mediano (168 libras) autorizado por el Consejo Mundial de Boxeo(CMB).

  Durán y Leonard, aunque en esta ocasión no fue ninguna sorpresa,  reeditaron el montaje de una farsa.  Porque el panameño, que siempre se caracterizó por ser un guerrero en el ring, se mantuvo a la defensiva, sin prácticamente lanzar golpes.

 Cuando el combate estaba en su clímax, faltando sólo dos rounds para terminar, Durán recordó su ofensiva guerrerista…¡y comenzó a golpear a Leonard!.

Pero ya era tarde…Leonard había acumulado los necesarios puntos para ganar el pleito por decisión unánime.

Leonard, al finalizar la pelea, estaba cortado en la cara. Y tuvieron que darle unos siete puntos de sutura, mientras que Durán terminó con su rostro limpio, sin ningún maltrado.

Recuerdo -y allí estuve junto a  los colegas Ramón Cuello y Mario Emilio Guerrero- que  el panameño, en la conferencia de prensa después de la pelea, se limitó a decir: “Es que ustedes (los periodistas) deben saber que a Leonard no se le puede ganar”.

De manera que este tercer combate Durán-Leonard fue la continuación de la farsa que ya había sido observada en el segundo pleito donde se produjo el fatídico “No más”.

AL MARGEN: En esta ciudad el deporte está por doquier y la gente no para en darle seguimiento, especialmente, a los partidos del béisbol de Grandes Ligas y a   las peleas de boxeo que se montan en el majestuoso Madison Square Garden y Atlantic City.

e-mail: carlosninagomez@yahoo.com