Cuadrilátero
Dahiana no pudo…¿para qué revancha? Joan Guzmán: Un campeón querido

CARLOS NINA GÓMEZ
La noche del pasado lunes, en el Coliseo Carlos -Teo- Cruz, no ocurrió ningunma sorpresa…ganó, por amplia decisión (unánime) la maxicana Ana María Torres quien derrotó a la joven y valiente peleadora dominicana Dahiana Santana.

Ana María Torres retuvo, sin ningún problema, la corona del peso supermosca (115 libras) que respalda el Conmsejo Mundial de Boxeo,CMB.

En los trabajos que escribí -y los comentarios externados en el programa Momento del Boxeo- no quise desencantar a Dahiana. Por una cuestión de dominicanidad.

No quería quitarle el entusiasmo a la retadora quisqueyana que, eso sí, dio gran gran demstración de vergüenza atlética y dignidad personal.

Ana María, con un boxeo bien depurado, técnico, eficiente, no le permitió a Dahiana lucirse. La vapuleó durante los diez asaltos.

Dahiana se salvó del nocaut porque nunca peleó en el medio del cuadrilátero, Su tren de combate fue siempre a la larga distancia, peleando a la defensiva y lanzando su mano izquierda en jab, pero sin efectividad.

Lo importante es que el promotor Francisco Díaz, con la protección del secretario de Deportes Felipe Payano, logró montar, con organización y éxito total, la cartelera que satisfizo al público…¡y a toda la prensa!.

Por primera vez República Dominicana montó un combate de campenato mundial  protagonizada por dos mujeres.

Pero, ¿y para qué revancha?

Minutos después de la victoria de Ana María Torres se anunció que “habrá una pelea de revancha”.

Además de que esa aseveración es una burda mentira, porque no hay ninguna razón para que haya un segundo pleito, pregunto: ¿Para qué una revancha?

Las revanchas se dan cuando se produce un combate reñido, equilibrado, en el que los boxeadores (boxeadoras) impresionan,con su buen boxeo, a la fanaticada, los periodistas y los mismos promotores.

En esta ocasión prácticamente había una sola peleadora encima del ring…y era Ana María Torres.

Además, la campeona fue la ganadora. Y aunque en el contrato se escribiera una supuesta cláusula, de que cualquiera que fuera el resultado tenía que pactarse un segundo combate, no es necesario que haya un combate parte II.

Si se pacta una segunda pelea -que tengo la seguridad de que eso no va a suceder-, entonces estaríamos llevando a Dahiana Santana a una “segunda masacre”.

Joan Guzmán, siempre admirado

Joan Guzmán, aunque no les guste a sus detractores, es uno de los boxeadores más importantes del mundo. ¡Y más querido por su pueblo!.

 A propósito de Joan, y del artículo que escribí la semana pasada, les dejo con otro comentario que me envió el señor Roldolfo Félix, un fanático que admira al carismático campeón mundial ligero júnior de la OMB.

Hola Carlos Nina Gómez

Siempre leo su columna y todo lo que usted escribe ya que usted es un   versado en materia de boxeo.  Tengo una opinión y a la vez una inquietud con relación a la carrera de   nuestro Joan Guzmán y es la siguiente. Sabemos de la calidad de Joan,   pero como usted sabe, cuando un boxeador gusta a la televisión americana,   pues, este pelea en sus carteleras y con Joan no ocurre esto. Siempre ha   tenido mucha prensa ,se lo merece, pero no vemos que hay ese interés en pelear   con él. Y no seamos ilusos en pensar que le tienen miedo ya que como usted   sabe, el boxeo es un negocio, una gran industria, principalmente en los   Estados Unidos, y todo el mundo anda buscando pelear con quien le represente   más dinero. Espero que a nuestro Joan se le presente la oportunidad de   hacer un buen dinero para que asegure su futuro y el de su familia porque se lo   merece. Se ha dicho que ha ganado buen dinero, espero que así sea, pero   lo dudo, porque el que no pelea para la televisión americana.

 

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