Cuadrilátero
Un sano consejo a Holyfield

CARLOS NINA GÓMEZ
Evander Holyfield, cuatrro veces campeón del mundo en los pesos completos (el único que ha logrado tal hazaña), vio materializado su objetivo. Me refiero a un objetivo simple: El haber ganado su segundo combate tras regresar a los ensogados, pese a que lleva a cuestas 44 años.

  A sus 44 años de edad, este veterano boxeador nativo de Atlanta (Georgia, Estados Unidos) puso fuera de combate al puertorriqueño Fres Oquendo quien, para lamentación de sus paisanos, nunca ha sido un eficiente peso completo.

 La victorias de Holyfield ante Oquendo se produjo por decisión unánime, en 12 asaltos. Los jueces votaron así: 114-113, 114-113 y 116-111.

 Es decir, que los primeros dos oficiales vieron el combate, a favor del ex monarca mundial, sólo por la diferencia de un punto, pero el tercero consideró que la victoria fue amplia y apuntó en su cartulina 116-111. Diferencia de cinco puntos.

 Ahora el expediente profesional de Holyfield está en 40-8-2…ha ganado 26 combates por nocaut. Dos de sus victorias (una por descalificación) las obtuvo ante Mike Tyson, otrora temible peleador estadoundiense.

No debe seguir…es peligroso

Holyfield, antes de su cmbate con Oquendo, el 18 de agosto pasado en la ciudad de Dallas (Texas), venció en dos asaltos al desconocido Jeremy Bates.

 Cuando derrotó a Bates había manifestado que se sentía “bastante bien” físicamente…y que decidió regresar al boxeo activo porque quiere volver a ser campeón del mundo.

La gran meta de Holyfield es conquistar por quinta vez la faja mundial de los máximos pesos. De lograrlo -pero será misión imposible-, habría que colocarlo en lo más alto de la inmortalidad boxística.

 Estas fueron sus palabras tras su segundo triunfo corrido, después de su vuelta al cuadrilátero: “Me siento bien. No es un nuevo Holyfield. Es el mismo que ganó cuatro títulos mundiales y va por un quinto”.

 Sin embargo, el mejor consejo que deben darle a Holyfield, especialmente la gente que lo quiere, es que no siga en el boxeo…¡que cuelgue los guantes definitivamente!.

 Que no corra peligro porque ya no tiene las condiciones de antes y, por consiguiente, al momento de ir a una pelea mundial, con uno de esos mastondentes que hay ahora -aunque no tengan la calidad que cararectizaron a los pesos completos de antes-, se arriesga a terminar maltratado, humillado, desconsiderado y, obviamente, su historia tan grande en peso completo…¡y perdería brillo!.

 Evander Holyfield, si insiste en continuar en los cuadriláteros, podría terminar ¡hasta en el lugar que nadie quiere estar!.

AL MARGEN: Gracias a todos por respaldar el acto de puesta en circulación, el pasado lunes, de mi nuevo libro ¡Oh Boxeo Dominicano! -Su historia- el cual ya comienza a ser solicitado en librerías por los fanáticos. Gracias del alma.