¿Cuál es la fórmula secreta de Presidente?

Juan Freddy Armando
A principios del pasado mes de abril, visitamos a las instalaciones de la Cervecería Nacional Dominicana -CND-, en respuesta a la gentil invitación que nos hiciera la licenciada Ginny Taulé, gerente de asuntos institucionales. Relataré mi tour por las instalaciones debido lo interesante que me pareció todo.

Lo primero que encontré allí es una de las razones del éxito de esa empresa en los negocios: su cortesía y buen trato. Empezando por la de don José León Asensio, a quien fui presentado por la señora Taulé y el ingeniero-guía, quienes me acompañarían en el recorrido por el complejo industrial de la fábrica. Don José les pidió, en forma humorística que me otorgaran una visita de 5 pesos. Luego mis acompañantes tradujeron esto a mi entendimiento, explicándome que lo que significaba era que fuese una visita de alto nivel, con excelentes explicaciones. Al final, me expresaron que mi visita fue en realidad de 100 pesos -todo esto en forma simbólica, pues la visita fue totalmente gratis- porque las claras palabras, detalles y paradas que hizo el ingeniero fueron excepcionales. Y yo pienso que eso se debió a mi interés en preguntar y escuchar de forma sistemática.

Ver los pasos que sigue el procedimiento de mezcla y combinación de maíz, lúpulo, cebada malteada, azúcar -que no sabía yo que también lleva azúcar la cerveza- y otros ingredientes es algo espectacular. Es observar la concepción, gestación y nacimiento de la cerveza Presidente, que la gente se toma tan sencillamente en los colmadones, restaurantes, cafeterías y otros lugares en forma tan sencilla, y que sin embargo tiene un proceso muy sofisticado y científico.

El paisaje tecnológico de los brillantes y gigantescos tubos de acero y calderas por donde circula el líquido y se calienta, enfría, añeja y equilibra su sabor, aroma y cuerpo, es impresionante. La mano humana sólo tiene contacto directo con los componentes cuando toma la pala para echar los ingredientes en el primer recipiente que tiene la “rotativa”, como le llamaría yo estableciendo un símil entre esta cadena de aparatos y la que tiene la máquina con que se hacen los diarios y revistas.

La tecnología de punta que trae la computación y medición exacta de los tiempos, temperaturas, equilibrios de cantidades de ingredientes, revoluciones para hacer las mezclas en cada caldera, le da un rigor admirable a esta procesión en que la mecánica y la electricidad se mezclan con la inteligencia humana. Una cadena de técnicos van supervisando los equipos, porque es digno de aclarar que por perfectas que sean las maquinarias, siempre necesitarán de la accción y el pensamiento humano para dirigirlas y darles vida a su ciega dinámica.

Nos explica el ingeniero-guía que hay entidades internacionales que se dedican a calificar la fabricación de cerveza y los procedimientos que estas siguen para establecer una puntuación en orden a los grados de cumplimiento de los requisitos y estándares de calidad mundial. Y entre las más exigentes está la que ha dado la más alta calificación a la cervecería por lo correcto de sus métodos y maquinarias para hacer la cerveza.

El proceso marcha de forma automática desde que los ingredientes en bruto se colocan en el primer recipiente hasta que sale la cerveza y es envasada de forma computarizada en las botellas, que han sido lavadas y secadas al vapor, y son finalmente etiquetadas, envasadas y conducidas a los camiones que las distribuyen a los lugares de venta donde las encuentra el consumidor.

Si la botella tiene alguna ligera anormalidad que se sale de lo establecido en los códigos que maneja la máquina de limpieza, ya sea por alguna fracción de cristal perdido o por una manchita, ésta la devuelve a hacer su proceso de limpieza automática o la saca de circulación por inservible. Todo eso hace casi absolutamente imposible que una botella continúe su circulación hacia el líquido conservando cualquier tipo de imperfección. Las fotografías que cada máquina hace constantemente de ellas, le permite al visor de la misma compararla con los modelos registrados para “decidir” si la deja o no seguir. Obviamente, aparte del trabajo que hace cada técnico que vigila el funcionamiento de las mismas.

Al final, ya en su oficina, Ginny Taulé me dijo la fórmula secreta de los ingredientes de la cerveza Presidente, y que son los que la han mantenido controlando el mercado. ¿Quiéren saberlo? Es el respeto sagrado a los procedimientos que han mantenido el sabor del producto acorde con el gusto del mercado, y el desarrollo de una imagen de marca correspondiente a éste.

—–

pub_creaccion@yahoo.es

Consultor de marketing y creativo publicitario.