Cuatro entidades integran Confederación Campesina

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POR GERMAN MARTE
A pesar de su aporte a la economía del país y a que producen los alimentos que consume la nación, la inmensa mayoría de los campesinos dominicanos carece de servicios de agua potable, salud, electricidad y educación, y según el dirigente Martín Nivar Piña atraviesa hoy por su peor momento ante la indiferencia de los gobiernos.

Al pronunciar el discurso central en el acto de fusión de cuatro organizaciones campesinas que ayer dejaron conformada la Confederación Campesina Dominicana (CCD), Nivar Piña dijo que el 78% de la población rural dominicana vive en la pobreza.

“La tierra es nuestra principal fuente de empleo y de sobrevivencia, pero las mejores porciones de ella están en manos ajenas. Las han acaparado empresarios nacionales y extranjeros que la utilizan para amasar fortuna o simplemente recrearse”, manifestó Nivar Piña ante unos 900 delegados campesinos de 27 provincias que ayer se congregaron en la sede de la Confederación Nacional de Unidad Sindical para dejar conformada la Confederación Campesina Dominicana (CCD).

Dijo que el campesinado, compuesto por más de 600 mil hogares, “está pasando las de Caín”, debido a que la mayoría de sus fincas son pequeñas y marginales en donde es extremadamente difícil cultivar o criar animales. Subrayó que la falta de financiamiento impide que los hombres del campo tengan acceso a la tecnología y a los mercados. Además, abundan comunidades sin caminos vecinales y sin perspectivas de desarrollo.

Sostuvo que hace tiempo que el Estado abandonó su responsabilidad de invertir en las zonas rurales pobres, rara vez construye un camino vecinal y cuando lo hace es porque por el lugar algún rico o funcionario gubernamental tiene su casa de descanso, no para beneficiar a los campesinos.

Sin embargo, advirtió, los campesinos generan más del 12% del Producto Interno Bruto y siguen aportando gran parte de la alimentación que consume la población dominicana y los turistas.  “También aportamos divisas y materia prima para muchas de las industrias nacionales”, expresó.

Indicó que el país estaría peor si los campesinos dejaran de producir arroz, habichuela, plátano, yuca, cebolla, vegetales y arroz. Asimismo, consideró, se agravarían los problemas del Estado sin los casi US$700 millones que cada año generan las exportaciones de cacao, café, tabaco, guineo y otros rubros agrícolas.

“Alimentamos a gran parte de la sociedad, pero nuestra gente pasa hambre. Pagamos impuestos, pero no recibimos los servicios sociales a que tenemos derecho”, indicó.

Agregó que los campesinos suben a los gobiernos pero estos trabajan para los ricos, especialmente de las ciudades.

Dijo que ante esa realidad los campesinos agrupados en el Movimiento Campesino Dominicano, Unión Nacional Campesina Agraria, Federación de Trabajadores y Afines-CGT y la Confederación de Campesinos Mamá Tingó decidieron unirse y conformar la CCD. Indicó que las cuatro organizaciones que ahora integran la CCD agrupan a más de 1,200 organizaciones de base y más de 55 mil campesinos.

 Nivar Piña que el objetivo principal de la fusión es lograr que el gobierno y país tomen en cuenta a los hombres del campo y reclamar sus derechos.

Indicó que en los próximos días irán al Congreso a reclamar que los campesinos sean tomados en cuenta al momento de elaborar el Presupuesto del 2007.

TLC PERJUDICARA CAMPESINOS

A juicio de Nivar Piña, ni el presente gobierno, ni los anteriores han hecho nada por preparar al país de cara al Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA en inglés), razón por la cual ese convenio perjudicará mucho a los productores nacionales, especialmente a los medianos y pequeños productores del campo que no tienen ninguna posibilidad de competir con sus pares de Centroamérica y menos con los estadounidenses.

 “Los pequeños y medianos productores van a sufrir mayormente las consecuencias (del DR-CAFTA).  No es posible competir con una persona que tiene grandes maquinarias, que utiliza técnicas avanzadas, que con un botón puede irrigar toda su finca, mientras nosotros todavía estamos (labrando la tierra) con un pico y una pala, sembrando para la subsistencia”, expresó Nivar Piña.

No obstante, el líder campesino confía en que esta situación puede cambiar, obligando a los gobiernos a que tomen decisiones a favor de la agropecuaria nacional.

LOS CAMPESINOS NO TIENEN CREDITO

La dura realidad de los hombres responsables de hacer parir la tierra es que como la mayoría son pequeños propietarios, con apenas unas cuantas tareas donde cosechar no consiguen quien les dé préstamos.

“Como son pocas tareas no se nos da crédito, sino a los que tienen grandes extensiones”, expresó con desencanto Roldán Céspedes, secretario general de la Junta de Campesinos de Tamboril.

Dijo que esa situación deja a los pequeños productores “desamparados, solos y abandonados por parte del gobierno”.

De su lado, Baldemiro Custodio, de San José de Ocoa, manifestó que los pequeños productores no cuentan con nadie que los subsidie, ni nos compense en nada, “y vamos a competir con productores internacionales que vienen de países desarrollados”.