Cuidado con el endeudamiento externo

Los dominicanos, dentro de ciertos sectores, son reconocidos como olvidadizos o ignorantes de su propia historia. Por eso se dejan manejar por ciertos políticos y caprichos de éstos, fundamentalmente cuando de dineros del pueblo se trata. Si esto no es valedero, porque han consentido sin protestas el endeudamiento a que han sido sometidas las generaciones futuras por el gobierno de los ocho años del Dr. Leonel Fernández Reyna. ¿Es que no saben que durante los gobiernos de Lilís y de Báez el país colapsó por causa de la deuda externa, que estos presidentes no tuvieron límites para sus despilfarros? ¿Que no tuvieron dignidad para la República? ¿Que las rentas aduaneras y los impuestos internos eran permanentemente entregados en New Jersey a la  Santo Domingo Improvement Company?

Si esto no lo sabían, tengan presente ahora que esto podría suceder en otra forma al través del FMI, el Banco Mundial y otras tantas instituciones que tienen sus narices metidas en el cuerpo de nuestra república. Mientras los autores y beneficiarios de ese desacierto siguen su ruta tranquilamente, esperando el banquete que se iniciara en mayo del 2012, ya que no existe oposición política valedera. Y todo esto sucede porque constituimos una sociedad sin principios, sin unidad, que solo piensa con el estómago. Somos unos adultos que no hemos desarrollado y tenemos una juventud desequilibrada. Es decir somos entreguistas. “Estamos como en 1844, todavía no hemos asimilado la diferencia entre libertad y abyección; por eso somos cívicamente incompetentes.

Si los problemas del país se siguen resolviendo con préstamos, no nos salva nadie; pero si el Presidente elimina el cuantioso e inservible servicio exterior, cargos de Vice-ministros, Sub-directores, los viáticos y canonjías de diputados y senadores, botellas y demás cargos innecesarios, sobrará dinero para resolver problemas del campo y los barrios marginados de Santo Domingo, Santiago, La Vega, etcétera.