Cuidado con ese caramelito, Hipólito

Desde que llegaron al poder político de las manos del viejo caudillo del reformismo, doctor Joaquín Balaguer, la táctica y la estrategia de la cúpula del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ha sido: divide y vencerá.
En 1996 Balaguer dejó el poder en manos del doctor Leonel Fernández Reyna con un apoyo que el propio líder reformista llamó sin condiciones, y dejando a su PRSC descabezado y huérfano de un liderazgo visible.
Los peledeístas, aprovechando los resortes del poder, se adentraron, y primeramente captaron al Partido Reformista, organización a la que dejaron hecha un bagazo inservible, convirtiéndola en una entelequia de partido bisagra que ha servido sólo para eso; un grupo de apalancamiento.
A raíz de esa situación, sus próximos pasos serían abocarse a la destrucción del ex glorioso Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Desde el año 2009, tras la firma del denominado pacto de las corbatas azules, rubricado por el funesto Miguel Vargas Maldonado y el doctor Leonel Fernández, al PLD le resultó sumamente fácil dividir al PRD, ya que siempre contaron con la colaboración y los negocios del ingeniero Vargas Maldonado y adláteres.
Ahora, los peledeístas ven al Partido Revolucionario Moderno, PRM, como su nueva víctima y por boca de su secretario general y presidente del Senado, doctor Reynaldo Pared Pérez, lanzan un caramelito envenenado al ex presidente Hipólito Mejía, a quien han elegido como único líder de la oposición, buscando nueva vez dividir a ese nuevo partido.
Por todo ello, hay que alertar a Hipólito Mejía, tener mucho cuidado con los elogios que le ha lanzado Reynaldo Pared Pérez, ya que los peledeístas no son tan dados a prohijar elogios a sus contrincantes, sino es en busca de algo. Mucho cuidado Hipólito.