Cuidado Danilo: La reelección es un sendero muy tortuoso

“Tope no es pelea”, dice el argot de los galleros, en referencia a que un pollo de peleas puede dar un buen tope, pero cuando oye el bullicio de la gallera, la pelea resulta otra cosa.

El Presidente Danilo Mdina Sánchez está recibiendo muchos piropos; muchos halagos; recomendaciones en demasía para que asuma la delicada decisión de buscar la reelección presidencial, o sea, la continuación en la Primera Magistratura del Estado por cuatro años más después del 16 de agosto de 2016, cuando expira su mandato. Hasta el ex presidente Hipólito Mejía ha lanzado sus piropitos a Medina.

Se basan los impulsores de la reelección del Presidente Medina en los altos porcentajes de popularidad que dan algunos sondeos o encuestas al mandatario.

El último posicionamiento bien valorado se lo otorgó la encuesta de la firma Penn & Schoen que expresa el 70% de sus encuestados favorece que Danilo Medina se respostule.

Según los datos arrojados por los muestreos de Penn, Schoen & Berland, que regentea en la República Dominicana Bernardo Vega, ese 70 por ciento está de acuerdo con una modificación constitucional para que el presidente Medina pueda ser el candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), para las elecciones programadas para el 15 de mayo de 2016.

Pero ocurre que el primer obstáculo que tendría Danilo Medina, si se abocare a esa aventura, es que no tiene a su favor todos los legisladores de su partido para la reforma al Artículo 272, ya que recientemente más de la mitad de los senadores del PLD, 17, emitieron un comunicado de apoyo, sugiriendo al ex presidente Leonel Fernández Reyna para que se lance en búsqueda de la candidatura presidencial por el partido morado para el 2016.

Además, ya unos ocho precandidatos peledeístas corren en busca de la nominación presidencial por el PLD: Francisco Javier García, Reynaldo Pared Pérez, Juan Temístocles Montás, Radhamés Segura, entre otros, han expresado sus intenciones y se les observa en abierta campaña por la candidatura presidencial del PLD.

Asimismo, el presidente Medina Sánchez no debería olvidar el fracasado acto realizado por el doctor Leonel Fernández, cuando trat de presentar dos millones de firmas que alegadamente pedían su reelección.

Ni la debacle que significó cuando Hipólito Mejía decidió reformar la Constitución de la República para ser el candidato del PRD en las elecciones del 2004.

El camino de la reelección es sumamente pedregoso, señor Presidente; si usted cree que no; inténtelo.