Cuidados de una paciente embarazada con papiloma

Al menos el 50% de las personas sexualmente activas contraerán VPH genital. La mayoría ni siquiera sabrá que lo tiene. El VPH genital es un virus común entre hombres y mujeres sexualmente activos.

En los Estados Unidos, el virus del papiloma genital humano (VPH) es el virus más común transmitido sexualmente. Al menos la mitad de los hombres y mujeres sexualmente activos contraerán VPH genital en algún momento de sus vidas y dentro de unos tres a cinco años el 80% de la población mundial activa sexualmente tendrá algunas de las cepas del Papiloma Humana.  Los doctores José Infante, Ginecólogo Obstetra y Pedro Abraham,Pediatra, Neonatólogo-intensivista, ambos con nuevos despachos médicos en el moderno Centro Internacional de Cirugía Plástica Avanzada, CIPLA, trabajan en conjunto para ofrecer a las pacientes seguridad y profesionalismo durante el desarrollo del embarazo hasta el nacimiento y posterior cuidado de su bebé.

Uno de los aspectos que destacaron ser de los más importantes es la concientización y educación de sus pacientes, por lo que preocupados por la elevada incidencia del Virus del Papiloma Humana, VPH, aún en mujeres gestantes quisieron compartir con las lectoras de Salud, todo al respecto y cómo incide esta enfermedad en el desarrollo del embarazo y aún en los propios bebés.

Pasemos por tanto a dar un panorama general del VPH, las distintas cepas que este tiene y las manifestaciones sintomáticas.

El virus del papiloma humano es un grupo grande de virus de los cuales se han identificado más de 100 tipos, de éstos cerca de 40 son transmitidos sexualmente e infectan el aparato genital masculino y femenino. De estos el grupo de tipos considerados de alto riesgo (de producir cáncer) está constituido por al menos 15 tipos. El virus del papiloma humano produce infecciones de piel y también afecta las mucosas del tracto anogenital, el oral (boca, garganta) y respiratorio.

En la piel las lesiones más frecuentes son las verrugas cutáneas, también llamadas verrugas vulgares y las verrugas plantares, que son lesiones en las plantas de los pies, a menudo dolorosas.

Las lesiones anogenitales incluyen las verrugas genitales (condiloma acuminado, cresta de gallo) que son formaciones carnosas con aspecto de coliflor que aparecen en las zonas húmedas de los genitales. Las verrugas genitales, por lo común, son causadas por los tipos VPH-11 y VPH-16. Estos tipos de VPH también pueden producir verrugas en el cuello del útero, en la vagina, la uretra y el ano.

En el boca y garganta el virus del papiloma humano produce el papiloma oral y el papiloma laríngeo.

Los preservativos no ayudarán mucho

Lamentablemente el grado de protección que ejerce este método se desconoce. Esto se debe a que las áreas que no son cubiertas por el preservativo o condones podrían estar expuestas al virus. Sin embargo, estos pueden reducir el riesgo de padecer de verrugas genitales y cáncer cervical, causados por el VPH. Los preservativos o condones también pueden reducir el riesgo del VIH y de otras infecciones.

También producen el papiloma de la conjuntiva del ojo y el papiloma nasal.

Este virus esta relacionado con alteraciones del epitelio del cuello uterino denominadas neoplasia intraepitelial cervical (NIC), las cuales se han clasificado en tres grados 1, 2 y 3I. La NIC 3 en particular se considera una lesión precancerosa precursora del cáncer cervicouterino.

Los virus del papiloma humano también están relacionados con varios tipos de cáncer, entre los cuales se incluyen: cáncer del cuello del útero (cervicouterino) y cáncer de varios órganos, tales como: amígdala, faringe, esófago, mama, próstata, ovario, uretra y de piel.

El cáncer del cuello uterino es el segundo cáncer de la mujer en frecuencia en todo el mundo después del cáncer de mama y es el principal cáncer de la mujer en la mayoría de los países en vías de desarrollo, donde ocurre el 80% de los casos de cáncer de cuello uterino. Se estima que causa alrededor de 500.000 muertes al año en todo el mundo. Su frecuencia es mayor en países en desarrollo.

Clasificación del Virus del Papiloma Humano
Los virus de papiloma humano se dividen en dos grandes grupos dependiendo del riesgo que tienen de provocar lesiones cancerígenas: alto y bajo riesgo.

 Es necesario la presencia de otros factores asociados para causar la enfermedad (en el caso del VPH otros factores son: conducta sexual, mala nutrición, tabaquismo, etc.)

 

Virus de papiloma humano de bajo riesgo se les llama a aquellos cuyo riesgo de provocar cáncer es bajo y son el VPH 6, 11, 40, 42, 53, 54 y 57. Los VPH que provocan verrugas genitales, también llamado condiloma acuminado y cresta de gallo, están en este grupo. Los tipos de VPH de bajo riesgo pueden causar cambios leves en el cuello del útero de una mujer. Estos cambios no conducen al cáncer. No son perjudiciales y desaparecen con el tiempo.

 

Los virus de papiloma humano de alto riesgo son los que se encuentran con mayor frecuencia asociados en los casos de cáncer de cuello uterino e incluyen el VPH 16, 18, 31, 35, 39, 45, 51, 52, 56 y 58. De estos tipos el VPH 16 y el 18 son, sin duda, los más importantes dado que se encuentran con más frecuencia vinculados al cáncer cervicouterino.

Por lo general, la infección de VPH de alto riesgo no causa problemas de salud a nadie. Pero, en ocasiones, la infección por este tipo de virus puede provocar cambios celulares. Con el tiempo, estos cambios celulares pueden conducir al cáncer, si no son tratados.

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Vacúnate y evita contagiarte

La vacuna combate la enfermedad y crea resistencia. No es un virus vivo ni muerto. La vacuna previene las infecciones de los VPH tipo 6, 11, 16 y 18. La FDA aprobó la vacuna en niñas y mujeres con edades entre los 9 y 26 años. Es preferible vacunarse antes de comenzar cualquier actividad sexual. Si estás infectada por una de las cepas aún así puedes vacunarte para evitar contagiarte del resto de las cepas, que pueden ser las más agresivas. Las embarazadas con VPH, en caso de   tener lesiones visibles al momento del parto deben tener a su hijo preferiblemente por cesárea,  para evitar  el contagio de este al pasar por la vía vaginal. En este caso, estos niños mostrarán laringitis  a repetición y con el tiempo  de no ser tratados podrían convertirse en alteraciones celulares importantes, que pudieran convertirse en cáncer.