Cuidados nutricionales durante el embarazo

Elvira Méndez

El embarazo es una de las etapas más hermosas en la vida de una mujer y también una de las más vulnerables. De no llevar los controles adecuados, podrían estar en riesgo la salud y el bienestar, tanto de la madre como del bebe.

Si estás embarazada, lo primero que debes hacer es acudir a la consulta prenatal para evaluar tu salud general, estado nutricional, crecimiento y desarrollo de tu bebé. Esto permitirá detectar de manera temprana cualquier complicación o enfermedad que necesite monitorización en esta etapa tan importante.

En este período una adecuada alimentación es fundamental. Evita ayunos prolongados. Lo indicado es realizar 3 comidas y 1 a 2 meriendas, donde se incluyan frutas, verduras, yogurt, leguminosas, carnes, huevos, cereales integrales, grasas saludables como aceite de oliva y frutos secos sin sal. Durante el embarazo, los requerimientos de energía aumentan, pero no se debe cometer el error de comer por dos. Tomando en cuenta el peso previo a tu embarazo, tu médico determinará el peso que debes ganar y te dará las recomendaciones de calorías totales que deberás consumir.

El sobrepeso, la obesidad y el bajo peso son situaciones de riesgo. Madres que se embarazan con bajo peso tienen más posibilidades de tener un bebé con peso inferior a 2,500 gramos (5 1/2 libras) al nacer lo cual aumenta el riesgo de morbi-mortalidad del bebé; en cambio en los casos de sobrepeso y obesidad, las madres tienen mayor probabilidad de padecer diabetes, hipertensión arterial, así como mayor riesgo de sobrepeso y sus complicaciones en el niño. Por esta razón se recomienda un seguimiento nutricional riguroso de la madre, evitando complicaciones en ambos casos.

Durante el embarazo, evita fumar, consumir alcohol, drogas, incursionar en dietas de moda. Disminuye el consumo de sal, azúcar, alimentos refinados y bebidas azucaradas. Debes tomar suficiente agua para mantenerte hidratada y recibir cantidades adecuadas de ácido fólico, ya sea de fuentes vegetales como espinacas, vainitas, brócoli, lentejas, garbanzos, frijoles, o a través de suplementos alimenticios. Asimismo cualquier otro suplemento que tu médico considere pertinente.

Recuerda acudir a tu consulta prenatal y seguir las instrucciones de un médico nutriólogo o nutricionista calificado, que trabaje en equipo con tu médico de cabecera. Esta columna es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clinica y Metabolismo. Escribe tus preguntas a: sodonuclim@gmail.com. @sodonuclim.