Cuidar más al turismo

En medio del actual proceso de enfriamiento de la economía mundial por el alza del petróleo y la crisis financiera, los viajes de turistas extranjeros que llegan al país mantuvieron en junio su tendencia a subir, de acuerdo con las estadísticas oficiales disponibles. Arribaron 3.01% más que en el mismo mes del 2007. No tendría que sorprender  demasiado, pues índices de la industria sin chimenea confirman  que los problemas de la economía no siempre disminuyen  el interés de la gente por viajar y salirse, física y mentalmente, de los panoramas abrumadores.

Ahora bien: si República Dominicana se mantiene como favorita, superando otros destinos caribeños, entonces la coyuntura debe ser aprovechada al máximo sin olvidar los factores negativos que conspiran contra el éxito. Esa gallina de los huevos de oro no debe estar sola. El fenómeno de la arrabalización en cercanías de sitios para turistas, incluyendo al Este pujante y promisorio, es una amarga realidad. En el aspecto del transporte  terrestre, salta a la vista en esa región el déficit de buenas carreteras y la falta de organización y señalización que rodeen las vías de seguridad. Debe ser propósito urgente erradicar condiciones que espanten visitantes de  los entornos a fin de lograr que el turismo  sobrepase más las fronteras de los resorts.

En favor de la comunidad
El Instituto Dominicano de Telecomunicaciones realiza en muchos lugares, y en cumplimiento de la  ley que lo creó y provee fondos, un programa de extensión del uso de la informática. Los boletines del INDOTEL revelan cada mes  el ingreso gratuito de jóvenes y adultos  al mundo repleto de informaciones útiles para la vida que la internet sirve. En ocasiones la tarea de llevar  progreso va acompañada de  impactos a  las raíces históricas y culturales de las provincias.

Para ampliar las oportunidades de ingresar a la era cibernética de los habitantes de San Pedro de Macorís, el INDOTEL rescató  de las ruinas la sede del Casino Puertorriqueño de allí, un centro creado por inmigrantes de la vecina isla que a principios del siglo pasado se integraron  a aquella sociedad. La rehabilitación del  centro, un espacio renovado para la cultura y el sano entretenimiento, se convierte en útil homenaje a un cordial vínculo de nacionalidades. Misión cumplida por Indotel.