Cultur@
“Zoom” en blanco y negro

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Es fotógrafo, artista y empresario. Miguel Peralta se desempeña como presidente y propietario de la firma dedicada al campo de la publicidad exterior PuntoVisual®, en la zona universitaria de la ciudad de Santo Domingo.

 La década de los 70, un verdadero crisol para el movimiento fotográfico dominicano. ¿Cómo incidió en Miguel Peralta?  Mis inicios se remontan al año 1975, cuando apenas tenía 17 años, de la mano del coadjutor salesiano Bruno Comaron, a quien siempre le estaré agradecido por lo decisiva que ha sido la fotografía en mi vida. En aquel entonces cursaba el segundo año de Artes Gráficas en  ITESA.

¿Cómo ve el arte fotográfico?  Parte de mi vida. Una simbiosis  que entre lo químico y mi creatividad interior, parece que corriera dentro de mí creando unas energías que me han llevado al extremo de percibir el “resultado final” de la imagen en el visor de mi cámara o cuando se pronunciaba contenida en un negativo. 

¿Filosofía fotográfica?  Comunicación, o sea, un instrumento para decir cosas que sólo se pueden expresar con imágenes. Un vocabulario visual dotado de sentimientos más ricos que el alfabeto mismo. El tema humano es mi pasión, sobre todo el referente a la denuncia social, y si es blanco y negro mejor, por su poder, por su denuncia, por su dramatismo…

 ¿La composición?  Compongo la fotografía en el formato completo de la cámara que utilice, para así  no perder calidad al ampliar.

¿Digital o análoga?  Me quedo con la digital, me facilita el proceso.

¿Fotografía de Carnaval?  Entre el trabajo y el arte fotográfico tuve la oportunidad de ver muchas fotografías que ganaban premios. Fue así como me motive a participar  en el Concurso de Fotografía de Carnaval de la Secretaria de Cultura 2008, con la foto que ilustra este artículo, “Niña azul”.

Exposición en Buenos aires

Colectivo Quintapata

La AECID presenta, a través del Centro Cultural de España en Buenos Aires, la exposición “Mover la roca” del colectivo dominicano Quintapata, desde el 28 de enero y hasta el 28 de febrero.

En la web

www.paginasobrefilosofia.com

Contribuye con el planteamiento de ideas y pensamientos, con la presentación  continuada de textos de autores filosóficos.

www.vaticanstate.va/ES/

Informaciones interesantes sobre el Vaticano, desde historia, estructura, la Biblioteca Apostólica, el observatorio astronómico y la oficina de filatelia.

Nuevo libro

“A quien pueda interesar”

Dentro del programa de los Viernes Culturales Dominicanos, coordinado en Miami por Yunis Segura-McNally, fue presentado el libro “A quien pueda interesar”, del escritor y periodista dominicano José Carvajal.

¿Qué?

Nueva edición de revista Atajo

La revista “Atajo” trae en su portada el tema del agua como derecho humano. En su editorial se destaca que el “no a la cementera”, pone de manifiesto que los dominicanos ya “estamos cansados de la mala conciencia, de la distribución desigual; que la Tierra es finita al igual que sus ecosistemas. Los dominicanos han luchado por encima de sus simpatías políticas…”.

Como parte de su contenido, se encuentra un artículo firmado por Odalís Pérez, titulado “Catálogo de lenguas indígenas mexicanas”, uno de Fidel Munnigh referente a las “Revoluciones 1989”, y otro de Iván Romero en el que trata sobre las plantas de aguas residuales.

Marcador de lectura

“Muere el gorrión”, de Wilbur Smith

“En los sótanos del sindicato de Fordsburg estaban haciendo un juicio estilo canguro. Se juzgaba la vida de un traidor.

El enorme cuerpo de Harry Fisher estaba vestido ahora con una chaqueta militar, con bolsillos aplicados abotonados, sobre la que usaba una banderola con municiones. En el brazo derecho tenía una tira de tela roja lisa, pero el cabello negro descuidado estaba sin cubrir y los ojos brillaban.

Su escritorio era una caja de embalaje, y Helena MacDonald estaba de pie detrás de un banco. Se había cortado el cabello corto como el de un hombre y usaba pantalones metidos en las botas y la banda roja en la blusa.

Su cara estaba consumida y pálida, los ojos con ojeras color ciruela invisibles con esa luz, pero el cuerpo estaba tenso con la nerviosa energía de un galgo atado ante el olor de la liebre en sus narices.

El acusado era un comerciante de la ciudad, con ojos pálidos y acuosos detrás de las gafas con montura de acero.

Mientras miraba a su acusador parpadeaba rápidamente.

Pidió que lo comunicara con el cuartel de policía de Marshall Square. —Un minuto —interrumpió Helena—. Usted es la telefonista local, ¿no es cierto? —Sí, así es…”