Cultura y sociedad
“La Mujer” de Bosch:   Violencia en el Hogar

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Esta obra de la Literatura Dominicana, nacida del ingenio del profesor Juan Bosch, sigue siendo un modelo de narración breve, y de una excelente forma de descripción, mas donde hemos puesto especial observación, es en la manera de  cómo el mensaje del cuento “La Mujer“ha penetrado en el modo de pensar de tantas gentes que erróneamente sigue diciendo que” en pleitos de marido y mujer, nadie se debe meter”.

Esto obliga a una mayor reflexión para precisar e ilustrar la verdadera lógica en que está anclada la mentalidad de la mujer maltratada. A una mujer que se le ha dicho que su marido tiene todos los derechos sobre su vida, y que de la tutela del padre, o de otro familiar adulto-masculino, ha pasado a la tutela del marido, tiene interiorizada una historia de subordinación y sumisión que hablan por ella, lo que le lleva a actuar bajo la sombra de una cultura ya asimilada, que ella asume y defienden, identificándose  inconscientemente  con su agresor.

En una comunidad de mujeres maltratadas, no es de extrañarse que aun sigan creyendo que la violencia es algo natural porque siempre ha sido de esta manera, según la ley de la costumbre.

Es respondiendo a esta situación que también María José Rodríguez, en la pag.41 de su libro” SOS… Mujeres Maltratadas”, escribe que“ el 75% de las mujeres víctimas de violencia doméstica, no interpreta su relación como problemática, y cree que son agredidas por  culpa del alcohol, de la frustración del hombre o por otras causas que eximen de intencionalidad al agresor.

Por estas circunstancias el trabajo con mujeres que sufren  o han sufrido violencia  doméstica, es en ocasiones desconcertante”

Esa cultura de la violencia, ha sido bien asimilada por mujeres, hombres, actuando cada quien según el diseño.

En el momento de un trance como el que se presenta en este cuento, la mujer no es un sujeto que actúa en libertad, su libertad fue mucho antes secuestrada, dominada  para que no pueda discernir entre quien es su opresor, y quien es su defensor.

Es por esto que Graciela Ferreira en la página  118 de su libro “Mujer Maltratada”, dice que “cuando una mujer se pone de acuerdo con el hombre y lo excusa, no lo hace por voluble o masoquista. Sucede que ha perdido contacto con la realidad.

Su percepción se ha rendido en aras de la supervivencia. Al deformar los hechos y adecuarse a ellos, solo indica que está seriamente alterada  su percepción”.

El cuento “La Mujer” no es la única obra  de ficción donde el profesor Juan Bosch pone sobre el papel la violencia intrafamiliar.

 En la novela “El Oro y la Paz”, hay más de un hecho de esa naturaleza. Veamos un ejemplo: un hombre afectado por un arranque de celos, mató a su mujer casi al momento de zarpar del barco cuya llegada él esperaba. Mató además, a un niño que ni siquiera era de ella sino de su hermana.

Esta última afectada mentalmente para siempre, tiró -a propósito- en medio de la selva el medicamento que debía tomar su marido, y este murió. Más adelante, esta mujer da muerte a un hombre que, en medio de la selva, y luego de su viudez, era el único que la compadecía y le ayudada en todo, pero ella solo era una mujer dañada de por vida gracias a la violencia sufrida.

Siendo la violencia intrafamiliar un problema grave en nuestro país, el gran reto es la prevención, lo cual supone también cuestionar y desmontar la cultura e ideología en que se sustenta.

Es en ese sentido que fue elaborada la Ley 24- 97, Contra la Violencia Intrafamiliar, y cuya aplicación misma ha chocado con la tradición, con la costumbre, por eso en el lenguaje de los símbolos, veamos en el  personaje Quico a la imagen o la encarnación de lo contestatario, del deber ser, independientemente de la actuación del común.

Quico, asumido como símbolo es el conjunto de recursos encaminados a ayudar a las víctimas y a sus agresores.

Veámoslo también como aquella parte humana de la sociedad que no sucumbe, aquella reserva que reivindica a la raza humana, es pues la flor de loto.

Ahondando más en esa pluralidad interpretativa podemos decir que la muerte de este personaje se repite en momentos como estos:

Cuando una mujer retira la querella y vuelve con el agresor, es, aunque no lo entienda,  la piedra arrojada a Quico.

Cuando una mujer maltratada hace caso omiso ( por las razones explicadas) a quienes bien la aconsejan para proteger su integridad.

Cuando jueces, juezas y fiscales que, actuando a favor de la víctima, ven dañados sus esfuerzos por la injerencia de sectores poderosos que protegen al agresor.

Todos los esfuerzos de la sociedad civil atravesados por obstáculos socioculturales y económicos mientras se trabaja con mujeres víctimas de violencia, son por igual la piedra que cegó la vida de Quico para que siga prevaleciendo la acción de Chepe.

La parte final del cuento “La Mujer”, apelando a una conciencia más impugnadora de la realidad objetiva, debe servir para invocar que sea otra la calidad de la presencia de la mujer en la mentalidad de los escritores en sentido general.

Hacen falta otras narraciones cuyo contenido alternativo revierta este final trayendo aunque sea a modo de ficción otras conclusiones, otras realidades que ayuden a percibir el problema desde  perspectivas más elevadas como la solidaridad, la elevación de la autoestima de la víctima, y la erradicación de la mentalidad violenta, u otras relaciones de poder.

El propósito apunta  llamar la atención sobre la imagen de la mujer en el imaginario y mentalidad masculina especialmente.

Son muchas las obras donde las mujeres están  casi siempre víctimas o fracasadas en todo, cuando no, frívolas, tontas o ingenuas.

Es necesario que se salga ya de ese marco, pues no obedece a la realidad de las mujeres que, aunque han transitado largos caminos para progresar, la mentalidad masculina no ha variado suficientemente.

Los tiempos han cambiado mucho, y las estadísticas han demostrado por donde anda la superación de la mujer en diferentes áreas del conocimiento, la cultura y la economía. Para que no se siga arrojando una piedra sobre Quico, es de urgencia que se trabaje para forjar una nueva mentalidad.