Curas apoyan desarme civiles

SANTIAGO. El obispo emérito de Santo Domingo, Francisco José Arnaiz, y el padre Richard Bencosme favorecieron el desarme de la población civil en Navidad dispuesto por la Secretaría de Interior y Policía.

Los dos sacerdotes mostraron  preocupación por la cantidad de armas de fuego en manos de  civiles.

Consideraron que el desarme a la población es un esfuerzo de las autoridades por combatir el crimen y la delincuencia que se produce en el país, sobre todo en la época de pascuas cuando hay más dinero y alegría y menos atención a salvaguardar la seguridad ciudadana.

Para monseñor Arnaiz el desarme a civiles es una “buena operación” que debió ser ejecutada mucho antes, ya que muchas personas que usan armas de fuego carecen del permiso legal.

“Es penoso que esta disposición solo sea en Navidad, debería ser todo  el tiempo”, afirmó Arnaiz, antes de  dictar la conferencia “Impacto Social de la Pérdida de Valores en la Familia”, en el Centro León.

La actividad fue organizada por los médicos egresados de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y la Fundación Vanessa,  pro- fondos de becas Vanessa Ramírez Fañas.

Arnaiz entiende que la seguridad estatal debe ser parte importante de una nación para que ningún civil necesite un arma para su defensa.

“Cuando hay mucha gente armada es peligroso, como  en las  discotecas o en un cualquier altercado que se produzca, porque la gente pierde la cabeza. Y una cosa es lidiarse a puñetazos y otra a tiros”, manifestó  Arnaiz.

De su lado, el padre Richard Bencosme, favoreció el desarme civil, pero dijo que en este país es difícil hacerlo de manera general porque “hay muchas vacas sagradas y donde nadie le pone el cascabel al gato”.