Danny Rivera apuesta por el cese de la violencia de género

Danny

Danny Rivera, considerado un poeta con sus canciones , es un artista que ha trascendido las generaciones por lo romántico y apasionado de sus letras. En 2008 le fue concedida su nacionalidad dominicana, y ha demostrado que desde siempre se ha sentido conectado con la cultura y arte del país.
Los problemas sociales que en la actualidad vive la República Dominicana también han sido tomados en cuenta por Rivera, quien entiende que la violencia de género, más que una preocupación nacional, es el aspecto animal del ser humano que está dominando la parte sensible del hombre.
“Hay mucho por qué trabajar, por eso espero que mi música, con su romance, pueda disipar un poco la violencia que se está viviendo en el país”, dijo.

A lo largo de su carrera ha grabado más de setenta álbumes en los que ha homenajeado a la mujer y sus encantos, sin permitir que los años dobleguen sus ganas de luchar por lo que cree correcto, siempre defendiendo sus convicciones.
Música actual. Danny es un artista que goza de ser apreciado en todo el mundo hispano, mantiene su estilo romántico y bohemio, pero también ha sido partícipe de los cambios gigantes que vive la música. Recientemente grabó con Pavel Núñez y Gnómico, con quien interpretó una versión de “Por amor”.
“Hay muchos exponentes –dice– representantes de la música joven, que son muy buenos y producen con calidad, mientras que otros solo piensan en la fama como el arte y la esencia, por lo que se equivocan”.
Concierto. Para este próximo sábado 19 ha preparado un show íntimo y romántico en el Palacio de Bellas Artes denominado “Para toda la vida” basado en una de las canciones que ha escrito y donde pretende incluir un poco de drama y bohemia, además de melodías que, aunque forman parte de su repertorio, casi nunca canta.
Tendrá en escena un grupo de artistas de primer nivel que vienen a compartir su talento y voz con los presentes, como Frank Ceara, Pavel Núñez, Gnómico y Cheo Zorrilla, entre otros.

El público podrá tener la libertad de subirse al escenario si quiere, y compartir la sala teatral que tienen preparada.
“Me hace feliz presentarme una vez más en Santo Domingo y sentirme como en casa, porque no obstante a las condiciones jurídicas, fue el público quien me aceptó primero, brindándome ese sentimiento de fraternidad que me hace sentir como de aquí.