Davos dará perspectiva alpina sobre temas candentes del mundo

20_01_2016 HOY_MIERCOLES_200116_ Economía4 E

Matthew Campbell y Giles Broom

Los organizadores del Foro Económico Mundial (WEF, por la sigla en inglés) en Davos, Suiza, quieren que los asistentes se concentren en los desafíos del futuro. El tema de la reunión anual de este año es “La cuarta revolución industrial”, un amplio sello que describe los avances en tecnologías como la inteligencia artificial y la robótica. Es probable, sin embargo, que los problemas del aquí y ahora sean un tema más popular de debate.

Entre los políticos, máximos responsables ejecutivos y financistas presentes habrá muchos actores clave en las crisis globales, entre ellas la caída del mercado bursátil chino, la incipiente guerra fría entre Irán y Arabia Saudita, y la desaceleración económica de Rusia. La reunión se realizará un par de semanas después de que el multimillonario George Soros, una presencia habitual en Davos, advirtiera que la turbulencia producto de China en los mercados financieros comienza a recordarle “la crisis que vivimos en 2008”.

También otros manifiestan su preocupación. “Es un momento de gran estrés”, dice John Veihmeyer, presidente global de la firma consultora KPMG International, que participará en Davos. “Los riesgos geopolíticos están cobrando una relevancia mucho mayor y se acelera la preocupación a ese respecto”. Sin duda uno de los invitados más esperados al foro de este año, que se realizará del 20 al 23 de enero, será Fang Xinghai, el vicepresidente de la Comisión Reguladora de Valores de China, que tiene la nada envidiable tarea de supervisar los mercados bursátiles de la segunda mayor economía del mundo. Participará en el segundo día de la reunión en un grupo de discusión sobre cómo la economía china puede “desplazarse sin estancarse” en el que también estarán presentes Ray Dalio, el fundador del fondo de cobertura Bridgewater Associates, y Christine Lagarde, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional.

‘El dilema de la deuda’. Rusia, otro país que busca conservar la confianza de los inversores internacionales, también está bien representado. Ha enviado a la gobernadora del banco central, Elvira Nabiullina, acompañada por ejecutivos de las entidades crediticias que controla el estado Sberbank PJSC, VTB Bank PJSC y Vnesheconombank, todas las cuales siguen siendo objeto de sanciones europeas y estadounidenses. Nabiullina participará en una sesión del 23 de enero sobre
“El dilema de la deuda global”, un tema adecuado para un país que trata de reducir un déficit presupuestario que ha crecido como consecuencia de la caída de los precios del petróleo.

A los efectos de no perder la oportunidad de presionar a tantos coparticipantes en negociaciones en su último año de gestión, el gobierno de Obama enviará a Davos una delegación del más alto nivel. El vicepresidente Joe Biden estará acompañado por John Kerry, Jacob Lew y Ashton Carter, los secretarios de Estado, del Tesoro y de Defensa respectivamente. Tanto Biden como Kerry darán discursos individuales, un honor que se reserva a las principales figuras.

Tradicionalmente se ha considerado a Davos una plataforma para la nueva presentación de compañías y gobiernos que buscan pulir su reputación, y este año no será una excepción.

El nuevo presidente de Argentina, Mauricio Macri, asistirá a la reunión junto con sus ministros de Hacienda y Relaciones Exteriores, con el objetivo de convencer a los inversores de que su país, que ha declarado impagos de deudas en por lo menos siete ocasiones, ha cambiado de rumbo económico.