De brincar charcos a comer chicharrón

Pedro René Almonte Mejía.

Allá por el año 1973 cuando el profesor Juan Emilio Bosch Gaviño fundó el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), fruto de que éste y un grupo de compañeros abandonaron el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), también fundado por Bosch en el año 1939, fue concebido como una organización para completar la obra de Juan Pablo Duarte, que no era otra cosa que: “lograr una patria libre, soberana e independiente, en la cual impere la justicia social y el respeto a la dignidad humana”.

Para cumplir dicho propósito Juan Bosch creó una estructura basada en la vocación para servir al pueblo, una disciplina inquebrantable, la unificación de criterios y el centralismo democrático, esencia que todavía en los tiempos actuales se mantiene principalmente en el todopoderoso Comité Político (CP). Cabe mencionar que dicho partido, se creó para dar respuesta a la coyuntura política que imperaba en esos tiempos y como los tiempos han cambiado el partido del profesor también hizo lo propio; dejó atrás aquel partido de “cuadros” y preparación política para convertirse en un partido de “masas” trayendo esto como consecuencia, el desvirtuar los ideales para los que fue creado, convirtiéndose así en una maquinaria electoral, en la cual, grupos se baten en la arena en busca del poder político.

En dicha lucha, finalmente sobresalen dos nombres: el del presidente constitucional de la República, Danilo Medina, y el del doctor Leonel Fernández, los cuales aprendieron muy bien aquello de la unificación de criterios y el centralismo democrático y saben muy bien que el PLD sólo gana si ellos se unen y se complementan.

Recordar el histórico lema “Servir al partido para servir al pueblo” pareciera ya letra muerta, por lo que prevaleció en sus tres primeros gobiernos (1996-2004-2008); capitalización de empresas públicas con el argumento de que estaban al borde del colapso y que se necesitaba una mejor gestión administrativa-financiera, en la que el sector privado  sería el ideal para esta encomienda, cosa que el tiempo demostró que fue un craso error; concesiones mal sanas en detrimento del Estado Dominicano, aumento de la desigualdad social y aumento de la pobreza; entonces: ¿Dónde quedó lo de lograr una patria libre, soberana e independiente, en la cual impere la justicia social y el respeto a la dignidad humana, que fueron los criterios básicos para los que fue fundado el PLD?

Desde el año 2012 con su más reciente gobierno, el PLD ha tratado de revindicar los postulados que dieron al traste a su creación: privilegiar su acción política a favor de los grupos más desposeídos y vulnerables de la sociedad.

En lo personal, me creo más el brincar charcos instalado en  la avenida México, que comer chicharrón en campaña.