De esquizofrenias y delirios a la fe peledeistiana

Marien Aristy Capitan

Esquizofrénicos y delirantes, viven tan sumergidos en ese mundo idílico que han creado para sí que no se dan cuenta de lo que sucede más allá de los muros de su existencia: hay un mundo real, cayéndose a pedazos, que nada tiene que ver con esas vestiduras de ilusión con las que han vestido a la República Dominicana.
Tal es su delirio, que se asemejan más a devotos piadosos de San Danilo y la iglesia peledeistiana que a funcionarios y representantes del cuerpo diplomático en el exterior. ¿En qué tiempo trabajan cuando tienen que dedicarse a hacer campaña, defender las ejecutorias y, como si fuera poco, atacar a quienes cuestionamos la política prestidigitadora con la que buscan engañarnos y hacernos creer que todo está perfecto?
Para mí ha sido toda una revelación saber que hay al menos 29 funcionarios dedicados de lleno a la campaña: todos los responsables del sector financiero, los del Palacio Nacional y los titulares de los ministerios más neurálgicos están haciendo campaña. Mientras eso sucede, los precios de los alimentos y los combustibles nos ahogan cuando vamos a comprarlos y la inseguridad se ha convertido en la cruz que hemos de cargar por vivir en este país.
La bonanza, ese crecimiento económico que tanto pregonan, está muy lejos de la mayoría de las carteras de los dominicanos. Tampoco hay justicia, castigo para la corrupción ni certeza de un porvenir. ¿Qué pasará cuando tengamos que pagar los más de US$10,944 millones que se han tomado prestados para garantizar nuestro bienestar? Tal vez nuestro querido amigo Víctor Grimaldi pueda contarnos. No, mejor que no lo haga.