De lo mío

Soy abanderado fiel de que los refranes populares representan el más grande caudal de sabiduría popular. El pueblo llano, se expresa de cada uno de sus asuntos a través de frases directas y claras que denotan su posición y sus deseos. Los mayores afectos que hoy día pueden decirse de una persona, ya sea por la identificación, el respeto, el cariño o el agradecimiento quedan expresados en la frase, de lo  mío.

No hay mayor expresión que pueda albergar estos conceptos que decirle a una persona, tú eres de los míos, de mi equipo, de mi team, de mi gente, de los que yo quiero y respeto. De los que yo admiro y favorezco, de los que yo quiero tener a mi lado, con los que yo estaré en las buenas y en las malas. Tan amplio así es lo que engloba la frase en cuestión. Naturalmente que no siempre que nosotros enmarcamos a una persona como de los míos, eso necesariamente, no querrá decir que esa persona nos considere de los de ella. Por que es una calle de dos vías independientes. Lo que sí importa es que cuando a tu alrededor se conforma un equipo, ya sea éste pequeño o grande y tu lo identificas como de los tuyos, entienda que tienes un compromiso con ese entorno al  que te has obligado y a los que tienes que responderle de manera franca y efectiva, porque son de los tuyos.

Renegar de quienes en cada uno de los momentos importantes de tu vida han sido fieles (de los míos) y pretender echarlo a un lado o maltratarlo, haciéndole la vida imposible, es no corresponder al mandato de la sabiduría popular que pretende ordenar que los que han sido de los míos, deben recibir un trato amigable, afable y favorecido, por encima de los que no han sido de los míos.

La fidelidad y la gratitud son adornos que dicen mucho de las personas que lo poseen, cada persona construye a su alrededor un entorno con el cual logra sus aspiraciones públicas y privadas y con ese equipo no puede menos que corresponderle en la proporción y participación  que se haya recibido y en la justa posibilidad que se tenga para ello.

Dicen que las novias de los cadetes, generalmente no son las esposas de los oficiales. Los políticos viven en concubinatos con cientos de sus seguidores y terminan matrimoniándose con cualquier prostituto del sistema. Es más fácil corresponderle a un extraño que llega, que cumplirle a quien le ha sido fiel. Les llama la atención cualquier mujer de la calle y no se fijan en la que tienen a su lado cada día, cada noche y en toda situación. Cuando les fallan, entonces vuelven como el perro arrepentido a lamentarse con los que siempre han sido de los míos.

Hace falta que nos sepamos rodear de gente buena y capaz, con decisión y aptitud, que además nos valoren con justicia y nos brinden la seguridad de la fidelidad, cuando tenemos eso entonces ese será nuestro más grande tesoro y debemos cuidarlo y mantenerlo cerca de nosotros para poder decir con orgullo esos son de los  míos.