DE SEÑAL A SEÑAL
Al fondo del mar Caribe con pinceles

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La sensibilidad de María Josefina García Guerrero (Marijó),  es propia de su condición de joven y talentosa artista plástica dominicana, con gran deseo de superación, disciplina, talento, vocación, dominio del color y el dibujo; que nacen de la pureza de su ánimo, donde no hay ostentaciones, solo naturaleza pura, sin misterios.

Inauguró el pasado martes 24 de junio su segunda exposición individual titulada Al fondo del Mar Caribe, en la galería Mesa Fine Art. En esta ocasión, coincidente con la llegada del verano, la sensitiva artista nos presenta una exquisita muestra pictórica compuesta por más de 25 obras en diferentes formatos y medios,  fruto de su consagración al trabajo cotidiano por más de un año.

Marijó nos presenta peces navegando, explorando el pozo del silencio, lo que constituye un homenaje a la vida, a la alegría…a través de la sinfonía del movimiento y del sonido marino, proporcionando al público la imaginación y el disfrute de un espacio de gran dimensión, que nos abstrae y nos invita la inevitable contemplación.

El trabajo de Marijó nos lleva a sumergirnos en las profundidades acuáticas, permitiéndonos tocar lo más hondo del silencio. Estamos en un mundo interno, íntimo y callado…

Las palabras no se imponen ante el desfile de peces que ocupan el primer plano de la figuración en las telas de esta artista.

La ecología marina: algas, rocas, corales, aporta una paz interior creada o lograda por un ser humano en abstracción e impotencia quizás por la ausencia del lenguaje verbal, lo que la lleva al recurso de un lenguaje plástico expresivo, de tonos vivos que invitan a una reflexión sobre la dinámica y las energías de las aguas marinas.

Estas reflexiones nos hacen evocar las conversaciones llevadas con el amigo y maestro Sacha Tebó, ausente físicamente desde hace poco tiempo –si existe tiempo- cuando recordamos a este maestro de la plástica contemporánea; quien pasaba horas y a veces días, intentando captar la relación espiritual de algunos seres humanos con la creatividad. Y, pensamos en Sacha, porque el mar… y el mundo marino, fueron vitales en su obra, como también lo fueron otros elementos de la naturaleza.

Nos parece importante que la Galería Mesa Fine Arts exponga a jóvenes talentos, como es el caso de Marijó, cuya obra significa una relación espiritual y sicológica con el arte. Es indiscutible que la pulsión creativa del ser humano pueda desarrollar el talento de un/a artista, pero, además, como en el caso de ella, de personas con impedimentos sensoriales, actuando entonces el arte como un extraordinario instrumento de expresión, de comunicación y de talento.

Más de Marijó: María Josefina García Guerrero (Marijó), es egresada de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, (UNPHU), que ha logrado superarse como persona a través de la pintura. A temprana edad padeció de una fatal enfermedad, que le dejó como secuelas una pérdida de la audición y el habla. A pesar de recibir educación especializada en su infancia y estudios en el Colegio Santa Teresita de Santo Domingo, pudo obtener el título de artista de la plástica, con honores académicos, demostrando que ha logrado vencer todos los obstáculos que la vida le ha presentado.

Marijó muestra un gran aprecio, agradecimiento y valoración por los artistas dominicanos de primer orden, tales como Antonio Prats-Ventós, Cándido Bidó, Guillo Pérez, Amaya Salazar, Mariano Eckhert, entre otros; es una artista con gran dominio del dibujo y la composición, y se autodefine como abanderada de la luz y el color, e inició sus primeros pasos en el taller de Prats-Ventós, quien luego sería, según nos dice, la persona clave para su ingreso a la universidad debido a las trabas que le imponían por sus limitaciones físicas. Aprendió con él a tallar y a esculpir, así como otras técnicas que usa en su trabajo cotidiano.

Al día de hoy, ha hecho de la pintura la elección de su carrera profesional, con el claro objetivo de proyectarse, tanto nacional como internacionalmente, por lo que se dedica –diariamente y a tiempo completo, a pintar y dibujar, al estudio y la investigación de obras de otros grandes consagrados y a sumergirse en las fuentes que considera importantes para su trabajo.